Iván, un joven con casta de campeón

Iván, un joven con casta de campeón

Cuando Iván nació sus padres sabían muy bien que sería un gran competidor, no solo en el ámbito deportivo sino también por las adversidades a las que se enfrentaría a lo largo de su vida, demostrándose a sí mismo y a la sociedad sus verdaderas habilidades.

José Iván Martínez, de 26 años, es uno de los jóvenes con síndrome de Down que desde temprana edad empezó a practicar Natación dentro del programa Olimpiadas Especiales. Él lo ha hecho de la mano de su padre, José Luis Martínez, quien ha sido parte fundamental para poder destacarse en esta disciplina.

Viniendo de una familia de deportistas, Iván demostró el gusto por practicar una actividad física al igual que sus dos hermanos, algo que sus padres notaron desde que era muy pequeño.

Sin embargo, eran pocos los lugares en donde admitían a niños con este síndrome, lo que motivó a don José Luis a formar un grupo, con el apoyo de otros padres de familia que estaban en la misma situación que él.

“Cuando Iván tenía entre cuatro y cinco años, formamos un grupo de Natación especial, dentro de la Secretaría de la Juventud Recreación y Deporte (SJRyD, antes Indeporte) y fuimos reclutando a niños con síndrome de Down que tuvieran interés en aprender Natación y no tener miedo al agua. A partir de ahí Iván comenzó a practicar este deporte”, puntualizó el padre del joven deportista.

Fue así como el nadador demostró sus habilidades dentro de la alberca, algo que de manera inmediata notaron sus compañeros y entrenadores. Iván obtuvo su primer logro a los 24 años, cuando compitió en la Paralimpiada de Sonora 2015, en donde obtuvo medalla de oro en el estilo de mariposa.

Un año después, en el estado de Morelos, el atleta volvió a demostrar su capacidad física al obtener su segunda presea dorada, dejando en claro que no existen limitaciones para alcanzar los sueños. Dentro de la disciplina se destacan los estilos de pecho, crol, dorso y mariposa, siendo este último en el que Iván se ha enfocado a lo largo de su trayectoria.

Práctica

Además de realizar las actividades físicas dentro del programa Olimpiadas Especiales, Iván acude a la Escuela Unidos Pro-Down, donde cursa el segundo grado de primaria y a menudo practica Futbol Soccer y Basquetbol, y también toca la marimba junto a su padre.

Iván, como la mayoría de las personas con una discapacidad, es hipersensible y necesita la atención adecuada y un trato especial, con personas que estén al pendiente de él; sin embargo, hoy en día es difícil encontrar a gente que de manera altruista ayude a este sector de la población.

“Son personas muy inteligentes que viven en un mundo completamente alterno al nuestro y eso hoy en día le cuesta trabajo a la sociedad entenderlo”, afirmó José Luis Martínez.

Ayuda

Cabe mencionar que los programas para personas especiales que han existido en la capital chiapaneca han terminado por ser utilizados con fines lucrativos, dejando a familias de escasos recursos sin la posibilidad de inscribir a sus hijos en alguna actividad deportiva.

El padre del joven atleta lo sabe muy bien, pues a pesar de recibir apoyo de algunas instituciones gubernamentales, no existe un área específica para continuar con el proyecto que maneja Olimpiadas Especiales en la actualidad.

Al igual que Iván, existen muchas personas con síndrome de Down con el deseo de practicar algún deporte, pero no encuentran los espacios deseados o son impedidos por sus mismos padres.

Es por eso que en 1987 se crea por primera vez en México el programa Olimpiadas Especiales, y en 2010 llega a Chiapas de la mano del doctor José Tarango, quien es el director general, junto a la profesora Rosa Isabel Victoria, en la dirección técnica, iniciando ambos como voluntarios en el programa.

Olimpiadas Especiales, que existe en los municipios de San Cristóbal, Comitán, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y Yajalón, es una institución que se basa en crear, con sus propios recursos, a entrenadores certificados, con valores como el respeto y la honestidad hacia los niños con discapacidad.

Gracias a esto, Iván ha logrado continuar con su desarrollo, al igual que los demás atletas que acuden a los espacios brindados por la Secretaría de la Juventud Recreación y Deporte, en donde pueden practicar Atletismo, Natación y Gimnasia.

Esto ha sido fundamental para Iván, ya que además de realizar una actividad física, el deporte se ha convertido en un estilo de vida, el cual le permite ocuparse y tener un mejor desempeño en sus actividades.

Pese a las adversidades, Iván siempre ha demostrado ser un guerrero, ya que él mismo se ha abierto las puertas con base en su esfuerzo y dedicación, ya que a pesar de ser excluido por algunas sectores de la sociedad, siempre encuentra la solución para poder superarlas.

Cabe destacar que al programa de Olimpiadas Especiales las personas pueden entrar desde los ocho hasta los 50 años de edad y de acuerdo a su habilidad motriz se clasifican por género y habilidades.

Iván quiere enviar un mensaje a la sociedad chiapaneca: “Todas las familias que tengan a un integrante con las características como yo, que no sean excluidos, sino todo lo contrario, que les den la confianza y el apoyo para realizar cualquier actividad y poder sobresalir en la vida”.