Dos años han transcurrido y en la memoria de César “El Jaguar” Márquez sigue vigente lo conseguido aquél 2 de junio de 2018. El Polyfórum Chiapas lució repleto para apoyar el boxeador chiapaneco, quien ante el colombiano José Elías “Pantera” Pacheco se agenció el título Centroamericano y del Caribe de peso medio por la WBA (en español, Asociación Mundial de Boxeo).
Entre los recuerdos que siempre estarán presentes está lo que el chiapaneco hizo en la velada que llevó por nombre Orgullo por Chiapas. Si bien los pronósticos no jugaban del todo a favor del “Jaguar”, la figura del legendario Ignacio Beristáin en la esquina de Márquez decía otra cosa.
Una auténtica pelea de fieras fue lo que se vivió esa noche, pues ni “Jaguar” ni “Pantera” harían las cosas fáciles para su adversario. La campana sonó con gran prestancia y desde los primeros segundos el nerviosismo se hizo presente, pues el boxeador sudamericano conectó de manera certera al chiapaneco, quien de inmediato presentó un sangrado en la fosa nasal derecha.
El panorama no lucía nada alentador para César Márquez, menos con esa herida que avivó mucho más a su rival, tanto que por lapsos de la pelea llegó a burlarse del chiapaneco con ademanes que suponían la ineficiencia de los golpes del “Jaguar”.
En la división de los 72 kilogramos, los golpes se sienten mucho más. Los impactos retumban con mayor profundidad en cada uno de los pugilistas, y eso vivió después del “round” inicial César Márquez. Mas no se desanimó, por el contrario; bajo la dirección de don Nacho Beristáin, siguió insistente en buscar a su rival, pero este, cual felino, fue escurridizo e impedía la efectividad del “Jaguar”.
Tras ser contenida la hemorragia del peleador local, el apoyo del público asistente se hizo notar, lo que generó mayor dinamismo a Márquez, quien auténticamente sacó el orgullo, y para el tercer asalto las mejores combinados del chiapaneco se dieron y el propio boxeador colombiano acusó recibo, ya que comenzó a retroceder sobre el ring, el cual veía hacerse chico.
Motivado por lo realizado durante el tercer episodio, el “El Jaguar” salió por todo en el cuarto “round”. Logró ver que su rival había sentido el poder de sus puños, receta que repitió. Las zonas blandas fueron el punto principal de ataque de César Márquez; uno tras otro, los golpes hicieron que el colombiano se quedara prácticamente sin guardia, lo que aprovechó el chiapaneco, que con un poderoso gancho a la mandíbula puso de rodillas a su rival, quien tras la cuenta de protección no pudo regresar a la contienda. Nocaut y título para “El Jaguar”.
Además de coronarse campeón de dicha división, el título de ese año tuvo una dedicatoria especial de César Márquez para su papá, quien falleció tiempo atrás, por lo que el campeonato fue para él.












