Jaguares, el rugido que irrumpió en la primera división

Foto: Cortesía
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Vivir en un estadio las grandes hazañas de los equipos de la primera división de México era prácticamente imposible para el aficionado chiapaneco promedio. La mayoría de ellos estaban resignados a imaginarse la experiencia a través de los relatos radiofónicos o ver por televisión los partidos del Guadalajara, América, Cruz Azul o Pumas.

Pero eso cambió a partir del 2 de agosto de 2002, fecha que marcó el comienzo de una pasión entre Jaguares de Chiapas y su naciente afición.

Una primicia de ocho columnas

La creación oficial de Jaguares de Chiapas fue anunciada el 27 de junio de 2002 en el Centro de Convenciones del Polyforum Chiapas, y “Cuarto Poder” fue el medio de comunicación que obtuvo la primicia de la llegada de un equipo de primera división a la capital del estado.

El periodista Oel Francisco Verdugo, en aquel entonces reportero deportivo de esta casa editorial, publicó la nota sobre la eventual llegada del Futbol de la máxima categoría al estado, desde el 6 de junio de 2002 (tres semanas antes), bajo el título “¿Con primera división?”, algo que tomó por sorpresa no solo a los fanáticos del balón sino a la sociedad en general.

“Tuvimos la fortuna en ese tiempo de trabajar para el ‘Cuarto Poder’. Cubría Futbol en ese tiempo, con los Guerreros del Atlético Chiapas, y uno de nuestros contactos nos pasó la información de que habían llegado algunos personajes ahí al estadio (Víctor Manuel Reyna). Nos dirigimos para allá en la motocicleta. En ese tiempo nos avisaron a través del bíper, que era una de las formas de comunicación”, recuerda.

“Llegamos y, efectivamente, ahí estaban los señores directivos de los Potros de Hierro del Atlante, que no nos quisieron dar entrevistas, pero intuimos que era justamente para un equipo de primera división, porque en ese tiempo el Grupo Pegaso tenía recién ascendida una franquicia, me parece, en Guanajuato y otra en Veracruz, que fue la que finalmente vino al estado de Chiapas”, agrega.

Verdugo destaca que esa nota periodística tuvo una enorme repercusión, alcanzando prácticamente a todos los sectores sociales a través de las páginas de “Cuarto Poder” y “viralizándose” sin ayuda de algoritmos como sucede hoy día con las redes sociales.

“Fue realmente un fenómeno porque el ‘Cuarto Poder’ era el principal medio de comunicación en el estado de Chiapas y, al día siguiente, creo que fue la nota de ocho columnas, por encima de política, economía, espectáculos, nota policiaca. Fue la nota de ocho porque fue un impacto y se vendieron muchos periódicos en esa ocasión”, relató.

Un hecho la llegada

La presentación oficial se llevó a cabo con la asistencia de empresarios, autoridades estatales y directivos del Futbol nacional. Alejandro Burillo Azcárraga, propietario del Grupo Pegaso, explicó que el proyecto no solo buscaba resultados deportivos, sino también impulsar el desarrollo económico, turístico y social de Chiapas mediante el deporte profesional.

Sin embargo, el arranque no fue sencillo, forzando a la edificación de nuevas tribunas para el estadio Zoque con el tiempo en contra, además de que el equipo tampoco contaba con instalaciones adecuadas para esta categoría y, debido a los trabajos en el inmueble, tenía que ir a entrenar regularmente al campo de Futbol de la planta productora de moscas (en Chiapa de Corzo), hasta que pudo contar con sus propios campos de entrenamiento y vestidores adecuados.

Por todo esto, la presentación de Jaguares de Chiapas en el máximo circuito ocurrió jugando como “local” en el estadio Azul (hoy estadio Ciudad de los Deportes de CMDX), el 3 de agosto de 2002, ante Tigres. En esa ocasión, cerca de 40 camiones se trasladaron a la capital del país para apoyarlos.

Fue hasta la tercera jornada que los felinos pudieron jugar en su cancha, debutando con empate ante las Chivas (1-1), encuentro para el cual aún no estaba terminado el estadio, pero la Femexfut fue flexible y permitió que el partido se jugara en Chiapas.

Como era de esperarse, el proyecto deportivo tardó en “cuajar”, teniendo como primer entrenador al argentino Salvador Capitano, para luego darle el timón al chileno Jorge “Peinetas” Garcés y cerrar el primer año con Sergio Bueno salvando a los felinos de la quema del descenso de último minuto, con aquel recordado gol de Gilberto Mora de tiro libre.

Crecimiento, declive y desaparición

En 2004, el equipo fue vendido a un grupo de empresarios chiapanecos representados por Antonio Leonardo Castañón (propietario de Farmacias del Ahorro), quien fungió como el presidente más duradero de la organización, hasta el año 2010. Después pasó a manos de la administración del gobierno de Chiapas de Juan Sabines, y luego fue adquirido por Interticket y Grupo Salinas (2010).

Con esta última empresa al frente lograron la proyección internacional jugando la Copa Libertadores de América en el año 2011 y dos Liguillas, aunque luego fueron vendidos (2013) a la ciudad de Querétaro, dejando la plaza desierta por unos días, pero rápidamente el empresario Jesús López Chargoy trajo a la capital la franquicia de su propiedad —que estaba en el San Luis Potosí— con el nombre de Chiapas FC.

Este equipo se asentó como el nuevo Chiapas Jaguar, adoptando el color verde en su uniforme y el escudo en sus primeros años, pasando luego al morado y rescatando sobre el final los tonos naranjas. A pesar de contar en sus filas con elementos de la calidad de Moisés Muñoz, Avilés Hurtado, Christian “El Hobbit” Bermúdez y Silvio “El Chino” Romero, no pudieron mantener la categoría y consumaron el primer descenso deportivo de su historia en el Clausura 2017.

No pudieron continuar compitiendo en la categoría de ascenso, pues el 8 de junio de 2017, directivos de la Federación Mexicana de Futbol anunciaron la desafiliación del club chiapaneco debido a problemas financieros y adeudos pendientes con futbolistas y trabajadores, restringiendo por años también el uso del nombre.

Hasta el 2024 se especuló el regreso de Jaguares de Chiapas al Futbol de México, y tras bambalinas se alistaba una plantilla para competir en la Liga de Expansión MX, fraguando el traspaso de la franquicia de Cimarrones de Sonora.

Sin embargo, los dueños de los demás clubes no dieron cabida en esta división y el conjunto fue inscritos en la Liga Premier FMF, con la deserción de jugadores, logrando pese a esto reconectar en sus primeros encuentros con los aficionados, pero sin conseguir el éxito deportivo, con tres torneos sin calificar a la Liguilla hasta el día de hoy.

Técnicos y jugadores

Jaguares logró armar varios cuadros competitivos en su historia, pero, en opinión de muchos, el más exitoso y recordado hasta ahora es el del año 2004, cuando fueron superlíderes de la primera división, con el paraguayo Salvador Cabañas en su mejor estado y bajo la batuta del entrenador José Luis “El Kaiser” Trejo.

Tuvieron algunas campañas sobresalientes en las que se clasificaron a repesca o cuartos de final, dirigidos por otros entrenadores como Eduardo “Yayo” de la Torre, Luis Fernando “El Flaco” Tena, Sergio Almaguer y José Guadalupe “El Profe” Cruz.

Además de Cabañas, Jaguares de Chiapas tuvo a otros grandes ídolos como el argentino Lucio Filomeno, autor del primer gol en su historia y artífice de su primera victoria, pues con un tanto suyo vencieron a San Luis en la fecha 4 de su primera temporada.

También estuvo en sus filas el controvertido Adolfo “El Bofo” Bautista, quien llegó en calidad de gran figura tras jugar con las Chivas del Guadalajara. De igual forma, deslumbró con su potencia el colombiano Jackson Martínez, quien incluso fue vendido al Porto FC de Europa.

Además, contaron con jugadores destacados por su gran trayectoria, como Gustavo “El Gusano” Nápoles, Alan Cruz, Julio César Yegros, Everaldo Barbosa, Sebastiao Pereira, “Didí”; Óscar “El Conejo” Pérez, Jesús Gutiérrez, Alejandro Vela, Omar “El Gato” Ortiz, Melvin Brown, Javier Gandolfi, Édgar Hernández, Luis Alonso “El Negro” Sandoval, Javier Cámpora, Ismael Fuentes, Oribe Peralta, Óscar Rojas, Danilinho, Carlos Ochoa, Jorge “Burrito” Hernández, Luis Gabriel Rey, Franco Arizala, Avilés Hurtado y Moisés Muñoz, entre otros.