"Japón * EFE. Hace sólo trece anos que Japón cuenta con una liga profesional de Futbol y, sin embargo, su afición ya suena con ver a su equipo alcanzando la gloria en un Mundial.
Los modernos y amplios estadios que fueron inaugurados para acoger la pasada Copa del Mundo en 2002 se han quedado pequenos. Para el partido de fase de clasificación para el Mundial que Japón disputó contra Bahrein, la Federación nipona recibió 810.000 peticiones de entradas por teléfono e internet, cuando el aforo del estadio de Saitama en el que se jugó el encuentro es de 64.000 asientos.
Ante semejante demanda que desbordó todas las previsiones, los responsables de la Federación se vieron obligados a abrir las puertas del Estadio Nacional de Tokio y ofrecer el partido en directo en pantallas gigantes.
Detrás de este fenómeno se halla un brasileno de nombre Arthur Antunes Coimbra pero mundialmente conocido como ""Zico"". La leyenda del Futbol ""canarinho"" tomó las riendas del equipo nipón después de que se despidiera de su Mundial (y de Corea del Sur) con la mejor clasificación de su historia, pero con un regusto agridulce.
De la mano del francés Philippe Troussier, la selección japonesa alcanzó los octavos de final, en tan sólo su segunda participación en una fase final de una Copa del Mundo.
Sin embargo, la afición japonesa quería más y más aún después de ver a su vecino surcoreano rozar el éxtasis metiéndose en semifinales tumbando a grandes como Italia y Espana.
Zico fue el hombre elegido para tratar de satisfacer esas ansias, por su profundo conocimiento del Futbol japonés después de jugar los últimos cinco anos de su carrera en el Kashima Antlers y ejercer los seis siguientes de entrenador y director técnico. También contaba con la experiencia como asesor del seleccionador brasileno Mario Lobo Zagallo en el Mundial de Francia'98.
Tres anos después, Zico consiguió todo lo que se había propuesto: llevó a Japón a conquistar su tercera Copa de Asia y culminó su misión convirtiendo a su selección en la primera en clasificarse para el Mundial de Alemania, con 11 victorias y una sola derrota. Estos éxitos han borrado los altibajos del seleccionador, cuyo puesto pendió de un fino hilo durante una buena parte de su gestión, por las críticas que recibió por el irregular juego del equipo.
Durante sus primeros meses al frente de la selección, Zico dio prioridad a los jugadores japoneses radicados en el archipiélago. ""Los puestos para los futbolistas que juegan en Europa han dejado de estar garantizados. Tienen que demostrar que pueden aportar al equipo, cuando disponen de la oportunidad de participar en él"", afirmó Zico después de ganar la Copa de Asia con una plantilla prácticamente formada por jugadores de la J-League.
Las palabras iban dirigidas a una larga nómina de emergentes figuras niponas encabezadas por Hidetoshi Nakata, entonces en el Fiorentina, además de Shunsuke Nakamura, Junichi Inamoto, Shinji Ono y Naohiro Takahara, también en ligas del Viejo Continente.
Sin embargo, la estrategia demostró sus limitaciones y tras el comienzo titubeante de la fase final de clasificación, con derrota incluida ante Irán, tuvo que echar mano de la experiencia internacional de todos ellos. La escuadra japonesa ha demostrado su valía en el continente asiático, pero cada vez que ha puesto un pie fuera o ha recibido a equipos de Latinoamérica y Europa para disputar amistosos, su consistencia ha perdido muchos enteros.
Si bien, dejó muy buena impresión en la pasada Copa de Confederaciones de Alemania, donde batió al campeón de Europa, Grecia, y empató a dos goles con Brasil, en un intenso partido donde Nakamura dio un recital.
El punto más vulnerable de Japón es la defensa. El sistema tipo que ha empleado Zico hasta llegar a Alemania es un 3-4-2-1, con Kanazawa, Miyamoto y Tanaka en la zaga.
La presencia en las bandas de dos auténticos carrileros como Santos y Kaji da más dinamismo al equipo, pero deja desprotegida en muchas ocasiones la retaguardia, de ahí que la mayoría de los goles encajados por Japón se hayan producido en contraataques.
Zico ya intentó en varias ocasiones adoptar un 4-4-2 más conservador, pero el equipo lo asimiló mal y su decepcionante juego se tornó en una multitud de críticas de la afición e incluso de los propios jugadores.
Lo que más echa en falta el seleccionador brasileno son jugadores desequilibrantes y ""músculo"". Nada más lograr la clasificación, dejó caer que en la cuenta atrás para la cita mundialista sus jugadores ""deberían mejorar sus habilidades técnicas y la parte física del juego"", dos cualidades que requieren más de una preparación a largo plazo.
Zico está respaldado por un país que se ha entregado totalmente a la magia del Futbol y que aprende con suma rapidez. El número de fichas crece cada ano y ya supera las 860.000, agrupadas en 29.900 equipos. Además de acoger la Copa Intercontinental, ahora Mundial de Clubes, Japón se ha convertido cada verano en destino habitual de los mejores equipos del mundo, que atraídos por los suculentos contratos, exhiben a sus figuras y alimentan los suenos de la afición japonesa.
Palmarés de la selección:
Tres veces campeón de la Copa de Asia (Hiroshima 1992, Líbano 2000, Pekín 2004).
Subcampeón de la Copa Confederaciones Corea/Japón 2001. Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de México 1968.
Participaciones
en mundiales
Japón ha participado en dos fases finales de un Mundial:
Francia 1998: Japón jugó tres partidos y perdió los tres contra Argentina (0-1), Croacia (0-1) y Jamaica (1-2). Masashi Nakayama (min. 74) marcó el único gol japonés del torneo.
Mundial Japón/Corea Sur 2002: Jugando como anfitrión, alcanzó los dieciseisavos de final. Japón-Bélgica (2-2); Goles: Takayuki Suzuki (min.59), Junichi Inamoto (min. 68). Japón-Rusia (1-0); Goles: Inamoto (m.15). Japón-Túnez (2-0); Goles: Morishima (m.48). Hidetoshi Nakata (m. 75). Japón-Turquía (0-1). Su uniforme, camiseta, y medias de color azul oscuro, con líneas onduladas de azul claro en los costados, pantalón blanco.
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