Sin mucho que perder, Querétaro y Veracruz reivindicaron la Liguilla y ofrecieron un partido donde el marcador, de manera agónica, le hizo justicia al que nunca se traicionó.
Los Gallos Blancos obtuvieron un triunfo de 2-1 que validó la gran racha con la que terminaron la Fase Regular, pues ahora acumulan 8 victorias en sus últimos 10 partidos.
El destino difícilmente habría sido el mismo si el Veracruz alegre y ofensivo de la primera hora no hubiera apostado por el empate en la últimos 30 minutos.
El disparo de Danilinho al travesaño al minuto 13 fue lo primero que encendió el ambiente, ya que el local generaba lo más claro del inicio.
Pero el primer festejo fue visitante gracias a un gol con la mejor de las manufacturas, una triangulación originada por Julio Furch, secundada por Daniel Villalva y firmada de palomita por Juan Albín al 28´ para el 0-1.
“Dinho” contestó con un centro raso que por milímetros nadie empujó en el área chica, hasta que Da Silva empató al 43´ con un zurdazo al límite del área que dejó impávido a Melitón.
El partido se inclinó a favor del local, si bien el Veracruz respondía con latigazos que permitieron el lucimiento del portero Tiago Volpi hasta que “Sinha”, quien había ingresado por Ronaldinho al 69´, reventó el travesaño al 90'.
El balón le quedó de rebote a Yasser Corona, quien sólo empujó para el 2-1 de último minuto que hizo explotar miles de gargantas cuando ya se había anunciado la compensación.












