Kevin Kolb bajo la sobra del gran Michael Vick

"Filadelfia * Agencias. La era Kevin Kolb inició prácticamente del mismo modo en que inició la era Donovan McNabb hace 12 temporadas: con abucheos tan gruesos como las grises nubes que colgaban por encima de Lincoln Financial Field el domingo por la tarde. Son la clase de abucheos que han hecho famosos a los aficionados de Philly.

Pero ni siquiera McNabb, descartado en la temporada baja a cambio de dos selecciones de draft, tuvo un debut para los Philadelphia Eagles como este. Kolb fue abucheado, sufrió una concusión, y luego fue sustituido. ¿Qué sucedió después? Michael Vick, el tipo que reemplazó al tipo que reemplazó a McNabb, casi -casi- obtiene el triunfo. Y por ello, los Eagles se han sumido en una instantánea controversia de mariscal, o quizás no, dependiendo de la severidad de la concusión de Kolb y el nivel de compromiso del entrenador en jefe Andy Reid.

Fue un partido bizarro. Justo cuando el público estaba a punto de quedarse dormido, los Eagles lo hicieron interesante para éste, y demasiado interesante para los Green Bay Packers. Lo que había sido una ventaja de 17 puntos de los Packers a mediados del tercer periodo de algún modo se transformó en la posesión del ovoide para los Eagles, con una oportunidad de anotar en los dos minutos finales.

Pero no sucedió. En cuarta oportunidad, y una en la yarda 42 de los Packers, Vick fue frenado. Green Bay obtuvo el ovoide y tres genuflexiones de Aaron Rodgers después, expiró el reloj de juego. Los Packers salieron con un triunfo de 27-20, pero no hubo nada como para que Rodgers presumiera en su página de Facebook.

Green Bay debió haber apaleado a los Eagles, pero no fue así. Los Eagles tuvieron la oportunidad de enviar el encuentro al tiempo suplementario, pero no pudo. Ahora Philly entrará a la Semana 2 con cuestionamientos en torno a su mariscal de campo, toda clase de lesiones, y algunas explicaciones por dar.

Antes que nada, lo concerniente a los mariscales de campo. Kolb jugó terrible, y eso fue antes de que el apoyador de los Packers, Clay Matthews, lo enterrara en el suelo. Completó 5 de 10 pases para 24 yardas y fue capturado en dos ocasiones. De haber sido McNabb, hubiera recibido un volumen mayor de abucheos merecidos. ""Me siento realmente mal por el tipo"", dijo el receptor abierto Jeremy Maclin. ""Estaba más emocionado que nadie por salir allá a jugar... aún tenemos fe en él"". Kolb ciertamente no tenía muchas ganas de platicar más tarde. Mientras los reporteros se aproximaron a su casillero, un directivo de los Eagles hizo el gesto universal que expresa ""él no va a hablar ahora"". Pero de haber hablado Kolb, se le hubiera preguntado sobre su concusión, su disponibilidad a futuro, y sobre todo, de por qué diablos se le permitió regresar brevemente al partido después de la concusión.

De hecho, tanto Kolb como el apoyador de los Eagles, Stewart Bradley, reingresaron al cotejo después de sufrir concusiones. El regreso de Bradley fue especialmente extraño, dado que se había colapsado sobre el campo como un pugilista tras recibir el golpe del nocaut. Reid dijo que recibieron permiso por parte de los médicos del club para volver a jugar. Pero eso fue antes de que Kolb dijera a Vick que ""no estaba viendo las cosas claramente"". Bradley tampoco pudo continuar.

Dada la sensibilidad de la NFL hacia las lesiones relacionadas a los golpes a la cabeza, será interesante ver si la liga hace algunas preguntas respecto al protocolo de los Eagles. Por lo menos, el status de Kolb y Bradley para la Semana 2 es incierto.

¿Qué pasaba por la cabeza de McNabb cuando Kolb fue abucheado? ¿O cuando Vick casi logra la remontada? ¿O cuando perdieron los Eagles? Es imposible saberlo. McNabb porta un uniforme de los Washington Redskins ahora y aún no critica a su ex equipo. Sacar al aire los trapos sucios nunca ha sido su estilo. Pero talvez sintió alguna clase de satisfacción, una pizca de tristeza, y posiblemente un poco de alivio.

Es el equipo de Kolb ahora. Por lo menos fue lo que informó Reid después del partido. Cuando se le preguntó, directamente, si Kolb seguía siendo el mariscal de campo titular (de estar sano), Reid respondió: ""Sí"". Los Eagles y Reid han invertido tanto en Kolb que casi no tienen opciones más que mantenerse con él. Después de todo, la gerencia de los Eagles eligió a Kolb por encima de McNabb. No fue tanto que los Eagles no quisieran a McNabb. Se trató más de una situación en que ya no lo necesitaban. Tenían al joven Kolb preparado y listo para jugar. Y detrás de Kolb, tenían a Vick, la red de seguridad zurda en busca de la redención.

Al final, los Eagles requirieron a su red de seguridad para mantener respetable el encuentro del domingo. Vick, un poco más que un accesorio en la ofensiva de Reid hace un año, y con 30 años de edad, jugó entera la segunda mitad y lo hizo bastante bien. Lideró a todos sobre el campo en yardas terrestres (103) y completó 16 de 24 pases para 175 yardas.

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