Serbia y Montenegro * EFE. Mateja Kezman (Atlético Madrid). Un jugador que no hace nada espectacular pero consigue lo más importante en el fútbol: mete goles. Rápido, ambicioso y luchador nato, debutó en la selección en la mano de viejo zorro Vujadin Boskov, el seleccionador yugoslavo para la Eurocopa de 2000. Jugador del PSV Eindhoven y Chelsea, actualmente juega en el Atlético de Madrid (Espana).
Jugador experto
Dejan Stankovic (Inter). Uno de los pocos jugadores que han jugado el Mundial 1998 de Francia. Entonces apenas tenía 20 anos y había fichado por el Lazio. Ahora tras ocho temporadas en el Calcio es uno de los más expertos jugadores serbios, como demuestra en el Inter de Milán. Considerado uno de los mejores centrocampistas en Italia y Europa.
Savo Milosevic (Osasuna). El capitán, el hombre que ha jugado mayor numero de partidos en la selección (94), tercer máximo goleador (35 goles). Y un dato curioso: en 27 partidos validos para los mundiales que Savo Milosevic jugó con la selección no ha perdido ni uno sólo.
El director técnico Ilija Petkovic (Knin, Croacia, 1945). Jugador del Dinara (1960-64), OFK Belgrado (1964-73); FC Troyes francés (1973-76) y de nuevo OFK Belgrado (1976-83). Internacional yugoslavo 44 veces -marcando seis goles-, jugó el Mundial de 1974 en Alemania. Como entrenador ha dirigido al OFK Belgrado (1990-93); el Servette suizo (1993-95); miembro del cuerpo técnico de la selección yugoslava (1997-98); al japonés Fukoka (1998-99), al griego Aris de Salónica (1999-2000), selección yugoslava (2000-01); el equipo chino FC Shenhua (2001-03). Desde 2003 es seleccionador serbio tras la dimisión de Dejan Savicevic.
Incredulos
La gente no espera milagros de su selección en Alemania, nadie cree que Serbia y Montenegro puede hacer algo grande, pero sí pasar la primera fase, lo mismo que logró en 1998 la generación de Mijatovic, Stojkovic, Savicevic, Jokanovic, Djukic y los demás. En Alemania, donde residen 558.934 serbios (según el censo de 31 de diciembre de 2003), el equipo de Petkovic se sentirá casi como en casa.











