San Sicario, Italia. * EFE. La croata Janica Kostelic revalidó su título olímpico en la prueba de combinada femenina de los Juegos de Turín'06, tras el descenso disputado el sábado, en la pista de San Sicario Fraiteve, donde se convirtió en la esquiadora alpina más laureada del olimpismo.
Kostelic, que el pasado 5 de enero cumplió 24 anos y que fue la reina en los Juegos de Salt Lake City'02 -con tres oros y una plata- igualó en esa cita el segundo mejor registro histórico, en de la italiana Deborah Compagnoni.
Hoy, merced a su gran actuación en el descenso suspendido ayer y que completó la combinada femenina, se convirtió en la mejor esquiadora alpina en la historia de los Juegos, al capturar su cuarto oro olímpico, con lo que superó la plusmarca de la suiza Vreni Schneider, que reinaba hasta hoy con tres oros y dos platas.
Apenas media hora después, Kostelic se unió a la fiesta de las proezas que había iniciado, no muy lejos, en Sestriere Borgata, el noruego Kjetil Andre Aamodt, que amplió su propio récord olímpico en este deporte a cuatro oros, dos platas y dos bronces; y su plusmarca de medallas en Juegos y Mundiales a un total de veinte.
Kostelic, recuperada de infinitos contratiempos físicos, no quiso ser menos y aumentó el mito de una familia que ella lidera y que ha elevado por sí sola a las cotas más altas al deporte invernal croata.
Su hermano Ivica -con una carrera bastante más discreta, pero que no deja de ser campeón mundial de Eslalon: lo fue en St. Moritz'03 (Suiza)- ya había ganado, también tras salir de su enésima lesión, la plata en la combinada del martes pasado.
Hoy Janica, asimismo quíntuple campeona mundial y doble vencedora de la Copa del Mundo -y que hace dos semanas igualó a la austríaca Petra Kronberger en la condición de ganadora en todas las disciplinas en una misma temporada-, volvió a anotarse un triunfo, tres días después de haberse saltado el descenso, debido, según versión oficial, a una taquicardia.
La croata, segunda ayer tras el Eslalon vespertino que se disputó en la iluminada pista de Sestriere, fue hoy la más rápida en el descenso -que al igual que el supergigante masculino se tuvo que aplazar: arrancó a las tres y media- y desbancó del primer puesto a la austríaca Marlies Schild, que festejó su primer metal olímpico, tras marcar hoy el séptimo puesto parcial, consiguiendo la segunda plata alpina del día para Austria, después de la de Hermann Maier.











