La armonía que hay en el equipo de Ocelotes de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) no solo se ha reflejado en el terreno de juego en esta pretemporada sino que ha traspasado la cancha.
La familia de Ocelotes de la Unach celebró el desenlace del 2017 con una reunión en un restaurante de San Cristóbal de las Casas, la cual, gracias al buen ambiente, se prolongó lo más que se pudo, ya que las bromas, los abrazos y el calor humano fueron los principales invitados.
Un par de horas después del entrenamiento, los jugadores fueron llegando uno a uno al punto de reunión, donde el estratega Adrián García Arias y sus auxiliares Lázaro Pérez, Omar Liévano, Jonathan Cruz y Juan García, además de los directivos Carlos Abadía y Carlos Alberto Gómez ya los esperaban.
El profesor García Arias y Carlos Abadía tomaron la palabra para desear lo mejor en lo personal y en lo laboral a todos los presentes, y una vez concluidos los mensajes, fue el momento de los abrazos y los buenos deseos de todo el plantel. Antes de abandonar el lugar, la familia unachense realizó el tradicional brindis y se tomó la foto del recuerdo, para terminar el 2017.
El equipo se reportó este lunes por la tarde a los entrenamientos, sabiendo que no hay tiempo para descansar, porque el viernes estarán disputando su primer partido del torneo del Clausura 2018 cuando enfrenten en casa a los Gladiadores.












