El presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla, reconoció que el deporte olímpico mexicano mostró un retroceso en Tokyo 2020 respecto a Río 2016, esto al cosechar sólo cuatro bronces, lo que debe atenderse de inmediato, pues la próxima edición de los Olímpicos está a tres años en París.
El responsable del olimpismo tricolor aseguró que los mexicanos que subieron al podio y aquellos que alcanzaron el cuarto lugar hicieron su mejor esfuerzo, pero no fue suficiente.
“Son bronces muy bien recibidos, no alcanzó para más, pero el esfuerzo de nuestros deportistas tiene nuestro reconocimiento, todos salieron a dar lo mejor de sí. Las situaciones de medalla se construyen, no es que te levantas y ganas, esto es lo que se ha venido sembrando y es lo que se ha cosechado”, dijo Padilla en entrevista telefónica desde Tokyo.
En la ceremonia de abanderamiento previa a los Juegos Olímpicos que terminaron en la madrugada de este domingo, Ana Gabriela Guevara aseguró que “nos va a ir muy bien” en la justa asiática. Casi un mes después, la realidad ha alcanzado a la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.
Más allá de los siete cuartos lugares y las finales disputadas por diversos atletas, en lo que a medallas obtenidas se refiere, México tuvo su cosecha más pobre en lo que va del siglo: cuatro bronces. No le iba tan mal desde Atlanta 1996, justa en la que sólo Bernardo Segura obtuvo el tercer lugar en la prueba de 20 kilómetros de la marcha.
Con 164 atletas, el país tuvo su tercera delegación más nutrida, pero los resultados se quedaron muy lejos de lo que la propia exvelocista pronosticó. Su idea era implantar una nueva marca, superar las nueve preseas (tres de oro, tres de plata y tres de bronce) logradas en México 1968.
Sin embargo, ni siquiera hubo presea de segundo lugar. El Himno Nacional Mexicano no se escucha en una ceremonia de premiación desde aquella tarde del 11 de agosto de 2012, cuando el Tricolor se impuso a Brasil (2-1) en el Estadio de Wembley.
En Río de Janeiro 2016 no hubo oro, aunque sí tres platas y dos bronces, por lo que la cosecha fue mejor que en Tokyo 2020, donde los metales cayeron gracias al tiro con arco, los clavados, la halterofilia y el futbol.
Atenas 2004 y Beijing 2008 también concluyeron con cuatro medallas para la delegación tricolor, aunque la repartición de metales fue más generosa, sobre todo en China, donde los taekwondoínes María del Rosario Espinoza y Guillermo Pérez llegaron a lo más alto del podio.
Cuatro años antes, en Grecia, la propia Guevara, la ciclista Belém Guerrero y el taekwondoín Óscar Salazar aportaron platas.
En Londres 2012 fueron ocho preseas (mejor actuación fuera de México) y en Sidney 2000 cayeron seis, incluido el inolvidable oro de Soraya Jiménez, por lo que —durante el actual siglo— Tokyo 2020 quedará marcado, por ahora, como la actuación más floja en cuanto a medallas.












