Las selecciones de México y Argentina se conocen muy bien

Leipzig, Alemania * EFE. El último partido que enfrentó a Argentina y México, en la semifinal de la Copa de las Confederaciones de 2005, tuvo de todo: prórroga, goles, expulsados, tanda de penaltis y numerosos jugadores que volverán a verse las caras el sábado, en los octavos de final del Mundial de Alemania 2006.

Los técnicos José Pekerman y Ricardo La Volpe conocen de memoria a sus rivales y aquel encuentro jugado también en Alemania ha sido repasado por ambos varias veces para recoger apuntes sin duda valiosos de cara a un nuevo partido, esta vez en una instancia superior.

Aquel choque terminó igualado a cero en los 90 minutos y en la prórroga anotaron un gol cada equipo. En los penaltis el portero albiceleste Germán Lux, eliminado en el último momento de la lista de jugadores para el actual Mundial, paró el sexto de los mexicanos y Argentina pasó a la final.

En la primera parte del tiempo anadido, el conjunto mexicano se puso en ventaja a los 104 minutos a través de Carlos Salcido, un lateral izquierdo a quien Pekerman ha ponderado por su eficacia y carácter.

Pero a fuerza de garra, que sustituyó a la técnica y el juego elaborado, Argentina igualó a los 110 a través de Luciano Figueroa, que se perdió el Mundial por una lesión.

En los penaltis, todos los remates argentinos fueron positivos y se hicieron cargo de ellos Juan Román Riquelme, Maxi Rodríguez, Pablo Aimar, Luciano Galletti, Juan Pablo Sorín y Esteban Cambiasso, de los cuales sólo Galletti no está en el torneo mundialista alemán.

El partido no tuvo demasiados atractivos y no será, precisamente, uno de los más recordados en la carrera de Juan Román Riquelme, quien lejos estuvo de encender con su creatividad el ataque del conjunto rioplatense.

Rafa Márquez, un paso adelante de la línea defensiva mexicana, se encargó de neutralizar a Riquelme con resultados satisfactorios. Pero en su ofensiva México sólo contó con Jared Borgetti y careció de fuerza y volumen de juego en ese sector para inquietar a la defensa argentina.

Un remate de cabeza de Márquez y un disparo de Juan Pablo Sorín que rechazó bajo los palos Gonzalo Pineda fueron las jugadas más atractivas de la primera parte.