Houston, EEUU * EFE. El Beisbol profesional ya tiene a los ganadores del premio de Mánagers del Ano, con la elección de Jim Leyland, de los Tigres de Detroit, en la Liga Americana y la de Joe Girardi, de los Marlins de Florida, en la Nacional, dos genios en el desarrollo del talento de los jóvenes valores.
Leyland, un veterano, y Girardi, un novato, tienen en común el mismo concepto de los fundamentos del deporte del Beisbol y de su creencia en los jóvenes.
Además, respetan a los jugadores, los apoyan y defienden su integridad de principio a fin, algo que en el caso de segundo le costó ser despedido porque tuvo el valor de decirle al dueno de los Marlins, Jeffrey Loria, que con sus acciones contra los árbitros iban a perjudicar al equipo en el campo.
Leyland llegó a los Tigres después que el equipo había tenido en la temporada del 2003 nada menos que una marca perdedora de 119 juegos, la peor de su historia.
Pero el veterano manejador, que en 1997 había ganado el título de la Serie Mundial con los Marlins, puso de inmediato orden dentro del equipo y les volvió a dar confianza a los jugadores para que desarrollasen en el campo todo su potencial.
Uno de ellos fue al lanzador novato Justin Verlander, que le respondió con una temporada magistral de 17-9 y 3.63 de carreras permitidas, merecedora del premio de Novato del Ano en la Americana.
Pero no sólo respondieron los jóvenes valores sino también lo hizo un veterano como el abridor zurdo Kenny Rogers (17-8, 3.84) que llegó de haber vivido una de las temporadas más polémicas de su carrera profesional con los Vigilantes de Texas.
Leyland, conjuntamente con el Gerente General del equipo, David Dombrowski, fueron las claves para conseguir que los Tigres llegasen a la Serie Mundial por primera vez desde la temporada de 1987 y sacasen al equipo de la mediocridad de los anos anteriores.
Se quedaron sin el título sonado porque enfrente tuvieron a un equipo como los Cardenales de San Luis, donde su piloto Tony La Rusa, amigo y mentor de Leyland, tiene la misma filosofía en la manera como trabaja con los jugadores.
Sin ser el mejor equipo, mentalizo a sus jugadores para que hiciesen las cosas de manera correcta en los momentos decisivos y superaron por 4-1 a los Tigres, que no supieron reaccionar.
Pero Leyland había hecho su trabajo de forma magistral y al margen de quedarse sin la Serie Mundial se había ganado el derecho al premio de Mánager del Ano, que se lo dieron con 19 votos para el primer lugar de los posibles 28 y 118 puntos.
También habían hecho méritos para aspirar Ken Macha y Ron Gardenhire, que con equipos jóvenes y sin que entrasen en los pronósticos de estar en la competición de octubre lo consiguieron con un gran Beisbol.











