Hace un año la suerte no acompañó a los Reds contra el Real Madrid, pero ahora el destino les tenía preparada una jugada a su favor para vencer 2-0 a un Tottenham al que le quedó grande el escenario de la final de la Liga de Campeones.
Solo dos minutos bastaron para ponerse al frente con un gol de Salah, él mismo al que extrañaron hace un año. El egipcio marcó un polémico penal que hizo historia al ser la pena máxima más tempranera de este certamen.
El equipo de Jürgen Klopp se sabía tranquilo y entendió que el obligado en el juego era el Tottenham, pero los de Pochettino nunca supieron cómo despertar de esa pesadilla en la que se metieron muy temprano.
Ni Harry Kane, ni Heung-Min Son, ni nadie, fue capaz de echarse el equipo al hombro y hacer algo por los Spurs y eso ocasionó que el juego careciera de grandes emociones.
El empate se asomaba en el Wanda Metropolitano, pero el Liverpool puso las cosas claras sobre la mesa y con gol de Origi sentenció un partido que merecían desde que comenzó el encuentro.
Liverpool es Campeón de Europa después de 14 años y lo hace con autoridad para colocarse por encima del Barcelona y del Bayern Munich en esa lista de máximos ganadores de este torneo que es el más prestigioso a nivel de clubes en el mundo.
Final interrumpida
La final de la Champions League careció de intensidad en la primera mitad. Tanto, que lo más destacado, además del gol de Mohamed Salah por la vía del penalti, fue la invasión de una modelo al campo del Wanda Metropolitano.
Kinsey Wolanski ingresó con una playera del canal de Youtube Vitaly Uncensored al minuto 17. Los elementos de seguridad de inmediato ingresaron al terreno de juego ante el desconcierto de los jugadores.
La transmisión no pasó en ningún momento a la modelo corriendo en la casa del Atlético de Madrid.












