"Toluca * Agencias. Diablos Rojos de Toluca se repone de sus últimos dos juegos, en los que sumó un punto de seis como visitante, para regresar a casa con un triunfo contundente de 3-0 sobre Tuzos de Pachuca en el Estadio ""Nemesio Díez"", en partido correspondiente a la cabalística jornada 13 del Torneo Apertura 2008.
Héctor Mancilla, al minuto 41, anotó en una gran jugada su octavo tanto de la competencia. Después vendría Néstor Calderón con un golazo al minuto 70, luego de un pase de Israel López para quitarse a Calero y definir cruzado y elevado.
Fue el segundo tanto de Calderón en Primera División y de forma consecutiva considerando el Estadio ""Nemesio Diez"" como sede. Sin embargo, ""el Diablo"", como siempre ambicioso, fue por más y lo consiguió de los pies de Mancilla, que anotó un par de minutos más tarde para llegar a nueve en el goleo individual y liderar este rubro.
Un duelo de contrapartes; primero fue Toluca el cuadro que se lanzó al frente en el albor del cotejo; Sinha fue el primero es desbordar y colocar en aprietos al cancerbero colombiano Miguel Calero, quien en varias ocasiones intervino para evitar los tantos de los rojos, pero nada pudo hacer en una extraordinaria jugada de Mancilla.
Héctor Mancilla desbordó y manejó a plenitud el esférico para definir y colocar en ventaja a los Diablos Rojos, sin dejarle oportunidad a Calero de desviar el disparo; más tarde, el portero de los Tuzos se vio desconcentrado y tomó la pelota en el área, luego de que un companero se la regresara con el pie, lo que generó incertidumbre y nervio en Pachuca, pero no pasó a mayores.
Se vino la desbandada escarlata; primero con un golazo con de Néstor Calderón por el costado izquierdo, pero Mancilla no se quiso ver opacado en lucidez y definió como una auténtica figura con un recorte por arriba en el área, se quitó una marca más y definió cruzado ante la salida de Miguel Calero, quien no dejó de verse desconcentrado.
Pachuca buscó reaccionar, pero Bruno Marioni ya no está a su nivel que se le conoció con Pumas y Toluca, tuvo una clara de gol en la recta final del partido, pero voló el esférico para ganarse la etiqueta de ""oso"".
Finalmente, Pachuca terminó con el dominio del esférico, aunque no generó peligro latente de gol; los cobros a balón parado fueron su principal arma, pero la zaga estuvo atenta en cada envío de balón al área, misma tarea de Cristante.
"











