Luchadora arriba y abajo del ring

Luchadora arriba y abajo del ring

Elektra es luchadora profesional desde hace 18 años, sin embargo, como mamá comenzó su lucha de darle lo mejor a sus hijos hace 21 años, cuando vino a su vida Jhoana Michelle, y posteriormente, Juan de Dios, quienes ahora se sientes orgullos de ella, porque nunca les falló, siempre estuvo en el momento preciso. Y este día, más que festejar, es agradecerse entre ellos por lo que han logrado juntos.

La gladiadora profesional comenzó su camino un 22 de diciembre, cumpliendo este 2018 sus 18 años ininterrumpidos de carrera. Cuando ingresó a este deporte tan peligroso, su hija tenía apenas tres años, y el segundo, uno, por lo que tenía que alternar muy bien.

Al preguntarle por qué eligió la Lucha Libre y no otro deporte, responde: “Me gusto mucho como deporte, y para demostrar que también las mujeres podemos, como los hombres, con un deporte tan rudo como lo es la Lucha Libre”. Por ello decidió ponerse un nombre imponente, y en ese momento le llamó la atención Elektra, personaje de Marvel Comics.

Pero vinieron las mejores batallas, día a día pelear con el tiempo, las labores del hogar, las tareas de los hijos y todo lo que representa ser madre, por lo que no duda al decir que es más difícil una batalla abajo del ring que arriba de este. “Pienso que en casa es una batalla más difícil, porque el trabajo del hogar no se compara con ningún otro trabajo. Aquí no tienes horario ni días de descanso”, señaló.

Sus hijos, Jhoana Michelle y Juan de Dios Zebadúa Aguilar, la ven y se sienten orgullosos de tener una mamá que sea luchadora, y aunque ellos también practican este deporte, lo hacen solo como entrenamiento ya que ellos tienen sus propios talentos. Por un lado, Jhoana es cinta negra de Tae Kwon do y bicampeona nacional de la Copa Telmex, mientras que su hermano practica Artes Marciales Mixtas”.

Pocos conocen la verdadera identidad de la gladiadora, y eso le da libertad para salir a la calle y pasear con sus hijos, quienes son su mayor satisfacción y siempre da gracias a Dios por la oportunidad de tenerlos a su lado cumpliendo cada uno su sueño personal.

Ya dentro del ring, una de las satisfacciones fue haber conocido a diferentes compañeros luchadores y luchadoras del Consejo Mundial de Lucha Libre y de la Triple A, así como muchos lugares dentro y fuera del estado y haber tenido el honor de luchar en pareja con Lady Apache y la Nazi en San Cristóbal de las Casas.