La marchista Guadalupe González Romero, medallista de plata en los Juegos de Río 2016, fue madrina de la carrera pedestre infantil Orgullo Chiapaneco, llevada a cabo este 25 de septiembre en su cuarta edición por la Escuela Municipal de Atletismo AC, en las instalaciones del Parque Recreativo Caña Hueca, con la participación de más de 200 atletas.
La justa atlética comenzó a las 9:30 horas y contempló distancias de 20 a 1,800 metros, en edades de 3 a 17 años en la ramas varonil y femenil. Cada categoría partió de manera paulatina para cumplir con el reto, siendo la invitada de honor la encargada de dar el banderazo.
Niños y niñas pertenecientes a la escuela de atletismo demostraron en cada una de las competencias la preparación y lo aprendido por los entrenadores, y durante el evento fueron aplaudidos y elogiados por familiares y público en general, así como por González, quien destacó la importancia de fomentar el deporte a corta edad.
“Veo que les gusta el deporte, les gusta correr y eso es muy bueno. Tiene que haber estos espacios para que vayan sintiendo lo que son las competencias y les vaya gustando más, que se sigan preparando para la siguiente, creo que son muy buenos los eventos”.
González Romero, al ser un referente para los jóvenes deportistas por la trayectoria con la que cuenta, es ejemplo a seguir, por lo que reconoció que su compromiso para con ellos es mayor.
“Creo que la gente ha reconocido el trabajo que se fue hacer en Río. El compromiso va conmigo todos los días, tengo que hacer las cosas bien porque si ahora la gente me toma como un ejemplo, tengo que darles mejor ejemplo todavía”, agregó.
Juan Manuel Perez Monjaráz, director de la mencionada escuela, fue el encargado de traer a la actual subcampeona olímpica, quien dijo al respecto: “Estamos muy contentos porque Lupita González está con nosotros como madrina, con la cual refrendamos cuatro medallistas olímpicos como invitados de honor, la primera fue Ana Gabriela Guevara y le siguieron Bernardo Segura y Joel Sánchez”.
Expuso que el objetivo es motivar a los niños y niñas, “que vean que pueden estar en un evento como el de ellos, que son de un gran nivel”, al tiempo de informar que se premió a los participantes con medallas, y dinero en efectivo a los primeros lugares.












