Espana EFE. El Real Madrid se llevó un triunfo oportuno de Albacete, un triunfo que le invita a ser aún optimista ante la visita del FC Barcelona el próximo domingo. No fue un partido grandioso, ni mucho menos el del Real Madrid, pero supo remontar gracias a Iván Helguera, el varapalo de Redondo, que de inmediato puso por delante al Albacete.
Un sencillo equipo como el manchego se permitió tutear a todo un Real Madrid, bien es cierto que en horas bajas y con Raúl, santo y sena del fútbol nacional en el banquillo, pero sin dejar de ser, comparado con un humilde Albacete, todo un Real Madrid.
Los albacetenos, con desparpajo, y sin amilanarse por el brillo, en esta ocasión menor, debido a las ausencias de Beckham y Zidane, de la galaxia, se adelantaron en el minuto nueve gracias a Pablo Redondo que aprovechó un rechace tras un saque de esquina, y que tras disparar, comprobó como tras pasar el balón, por debajo de las piernas de Samuel y de Helguera, alojaba el balón dentro de la portería, sin que Casillas, a pesar de su estirada pudiera hacer nada por evitar el tanto albaceteno.
El Madrid empató cinco minutos más tarde, gracias al remate de un ex-albacetense, como Iván Helguera, que aprovechó el lanzamiento de córner desde la derecha de Figo para batir a Valbuena de cabeza. Los jugadores locales protestaron la acción, por entender que el cántabro se había apoyado en el defensa Mingo en su salto. Después un par de acciones por parte de cada equipo, solventadas por el sistema defensivo de ambos equipos, hasta el gol de Owen en tiempo suplementario. Corría un minuto del tiempo anadido, cuando un fallo defensivo en el marcaje permitió a Owen, que no había aparecido en todo el primer tiempo, aprovecharse de un buen pase en profundidad de Guti para batir a Valbuena y marcharse a vestuarios con ventaja. El Albacete se fue arriba, acorralando a un Madrid que se sintió cómodo jugando a la contra. El astro brasileno, no puede ser otro que Ronaldo, al menos de momento, estrelló un remate de cabeza en el poste. Valbuena también puso lo suyo para evitar el gol del brasileno. Los albacetenos mantuvieron la emoción casi hasta el final, gracias fundamentalmente a las paradas de Valbuena que se empenó en que Ronaldo no marcase. Al final, y sin forzar la máquina, el Madrid consiguió su objetivo de acortar distancias con el Barcelona de cara al clásico de la próxima semanal. Aún hay Liga, al menos para los madridistas, que para el Albacete queda muy poca en Primera.











