"Estados Unidos * EFE. La madurez de Carlos Moyá, el más veterano de los ocho supervivientes en el Abierto de Estados Unidos donde florece su segunda juventud, pone a prueba la ambición del serbio Novak Djokovic, reclamado para convertirse en la alternativa a la dictadura bipolar que han establecido en el circuito el suizo Roger Federer, en primer lugar, y Rafael Nadal, después.
A los 31 anos, el tenista mallorquín se aveza ante la gloria del circuito. Una situación que no es nueva para él. De la que disfrutó no hace mucho, aunque su época más dorada se acerca a la frontera de los dos lustros.
Moyá, que ha atravesado por los obstáculos impuestos por el letón Ernests Gulbis, el ruso Igor Kunitsyn y los alemanes Bjorn Phau y Philipp Kohlschreiber, prefiere ser prudente. Es uno de los principios que le ha proporcionado la experiencia.
""Constantemente se refieren a mí como el tenista veterano. Pero hace un ano las preguntas eran que cuando me retiraba. Por eso es casi un honor para mí más que un reproche. En ese sentido hemos mejorado"", dijo Moyá tras batir a Gulbis.
Agregó: ""Para aspirar al título aún queda mucho. Ahora realmente es cuándo me encontraré a los mejores del mundo. Aún estoy a la mitad del torneo. No se puede pensar en eso. Hay que ganar tres partidos todavía. Queda lejos aunque parezca que no"". Asimismo, reconoce que afronta ante Carlos Moyá los segundos cuartos de final en el Centro Nacional de Tenis de Nueva York. En la anterior ocasión, en 1998 llegó hasta semifinales. Pero el australiano Mark Phillippoussis frenó su paso a la final en el ano en el que ya había conquistado Roland Garros y meses antes de convertirse en el número uno del mundo.
Djokovic lidera el impulso de la nueva generación. La amenaza futura al dominio de Federer. Al acecho de Nadal. No ha terminado de brillar en los Grand Slam aunque este curso irrumpe con fuerza. La conquista del torneo de Montreal, después de batir a los dos primeros del mundo.
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