Maldición mundialista de Nesta

"Duisburgo * EFE. Alessandro Nesta, uno de los baluartes de la selección italiana, del Milán, y tal vez el mejor defensa central del panorama internacional, es claro que no tiene suerte en las citas mundialistas, porque en las tres fases finales de la Copa del Mundo en que ha estado, siempre ha resultado lesionado.

La distensión en uno de los músculos de la zona del aductor de la pierna derecha sufrida el pasado jueves ante la República Checa, que motivó su rápida sustitución con poco partido aún jugado, le han dejado ya fuera de los octavos de final contra Australia. Y, además, preocupa en el seno ""azzurro"".

El doctor Enrico Castellacci, tras la resonancia magnética a la que ha sido sometido la manana del sábado, hablan de que no existe rotura en las fibras, en que no hay grandes hematomas en la zona.

También apuntan que de seguir adelante Italia se le intentará recuperar para los próximos compromisos. Pero la verdad es que existe temor de que, incluso, de estar en unos hipotéticos cuartos de final mundialistas tampoco Nesta pudiera estar recuperado.

El principal problema es que se trata de una recaída, de una lesión que le machaca desde hace semanas (con el Milán y con la selección) y que corre el riesgo de convertirse en crónico. Y ya se sabe que las recaídas musculares son peligrosas, pesadas y, muy a menudo, largas de curar.

Un problema que le llega a Nesta en los que son sus terceros Mundiales. Y que se une, muy a su pesar y a una excelente trayectoria que debería ser más justa con él en estas grandes citas, a las lesiones sufridas en Francia 1998 y en Corea del Sur/Japón 2002.

En ambos, Nesta se lesionó. De uno y otro salió antes de que su selección quedará eliminada sobre el terreno de juego.

Así, Nesta tuvo que abandonar el mundial de Francia 1998 al lastimarse de gravedad en el minuto 2 del partido contra Austria (2-1), el segundo que jugaba Italia.

Nesta sufrió una rotura de ligamentos de la rodilla derecha, inmediatamente volvió a Italia, siendo intervenido quirúrgicamente. Estuvo unos seis meses alejado de los terrenos de juego.

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