"Berlín * EFE. Argentina tiene una final para olvidar. De hecho, Diego Armando Maradona la archivo en el libro negro para borrarla para siempre de su historia como uno de los más grandes jugadores de la historia del fútbol.
Pero las efemérides sirven para desempolvar recuerdos. Y el 8 de julio de 1990, el estadio olímpico de Roma acogió la final del Mundial de Italia entre Argentina y Alemania.
Esta final pasó a la historia por varias razones, todas ellas ligadas al ""Pelusa"".
En ese día de 1990, Alemania conquistó su tercera Copa del Mundo al vencer por 1-0 a Argentina de Maradona, en presencia de 74.000 espectadores.
El encuentro se resolvió gracias a un dudoso penalti que marcó Andreas Brehme en el minuto 84. Maradona siempre dijo que ese penalti fue ""un robo"".
Antes de empezar la final, las cámaras de televisión grabaron el rostro contraído de Maradona musitando ""hijos de puta, hijos de puta"" a todos aquellos -buena parte de los espectadores- que silbaban la interpretación del himno de Argentina.
Todo comenzó en las jornadas previas de la semifinal en Nápoles contra Italia.
El ""Pibe de oro"" reconoció que había dicho una frase que el resto de Italia no le perdonó, ""pero que era verdad"": ""Me disgusta que ahora todos les pidan a los napolitanos que sean italianos y que alienten a la selección... Nápoles fue marginada por el resto de Italia. La han condenado al racismo más injusto"".
Maradona sostiene que el partido de la final contra Alemania ""fue una farsa"" porque de antemano estaba proclamado el vencedor, castigada Argentina porque el ""Pibe"" había deslizado sospechas contra a la FIFA ya en el sorteo.
Diego Maradona se quedó sin su segundo mundial, después del ganado en México 1986 ante el mismo rival, derrotado por 3-2.
En esa fecha del 8 de julio de 1982, en el Mundial de Espana, Alemania obtuvo la primera victoria por penaltis en el torneo.
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