"Estados Unidos * AP. Uno de los temas que ha adquirido más importancia de cara al draft para los mariscales de campo que saltan de las filas colegiales a las profesionales en años recientes tiene que ver con el periodo de transición y ajuste entre los sistemas ofensivos que predominan en la NCAA y la NFL.
En el juego universitario, la ofensiva ""Spread"" -ya sea que acentúe el ataque aéreo o el ataque terrestre- requiere que la gran mayoría de las jugadas inicien desde la formación escopeta. En el juego profesional, cada vez más ofensivas emplean más jugadas desde la formación escopeta, pero definitivamente siguen siendo preponderantes en importancia las jugadas que inician con el mariscal de campo bajo centro.
El problema radica en que en la NFL, pululan las jugadas de pases cortos y medios -como resultado de la influencia de la Ofensiva de la Costa Oeste de Bill Walsh- y que la mayoría de éstos requiere de un retroceso de tan sólo tres o cinco pasos por parte del pasador. Encima de todo, se requiere que durante el retroceso, el mariscal de campo sea capaz de hacer sus progresiones -evidentemente, el tiempo para hacer lecturas es reducido- y sea capaz de plantarse debidamente para desprenderse del ovoide con eficiencia y rapidez.
Bajo los sistemas predominantes de la NCAA, se requiere de los pasadores una lectura mucho más simple, con menos progresiones, y respecto a un árbol de rutas menos complicado. Además, recibiendo el ovoide desde la posición escopeta, el proceso para plantarse antes de lanzar es distinto, así como también la mecánica de entrega del balón a los corredores en jugadas terrestres. Simple y llanamente, se exige un juego de pies menos estructurado a este nivel.
Para darnos una idea de lo que diferentes que pueden ser los estilos a ambos niveles tomemos en cuenta que de acuerdo a cifras compiladas por ESPN Stats & Information, Tim Tebow de la Universidad de Florida lanzó pase sacando la jugada bajo centro en una sola ocasión durante la campaña del 2009 (completo de 16 yardas para Deonte Thompson frente a Vanderbilt).
Aunque las ofensivas ""Spread"" empezaron a surgir en escuelas chicas de conferencias menores como un modo de contrarrestar -por medio de la velocidad- la mayor fuerza y técnica de los jugadores de las escuelas grandes, las conferencias mayores no han quedado inmunes a esta influencia. Y de entre las conferencias mayores, ninguna se ha visto más influenciada por las ofensivas ""Spread"" que la Big-12.
Equipos que alguna vez fueron considerados como epítome del juego tradicional como Oklahoma y Texas emplean ofensivas ""Spread"". Sam Bradford -de los Sooners- también intentó un sólo pase bajo centro en el limitado tiempo de juego que disfrutó durante el 2009, mientras que Colt McCoy -de los Longhorns- terminó con cinco completos de 12 intentos para 27 yardas con una intercepción desde la formación tradicional (también de acuerdo a cifras compiladas por ESPN Stats & Information).
Otros mariscales de campo notables que podrían valer una selección de draft el próximo mes de abril, pasaron buena parte de sus minutos en el campo lanzando desde la formación escopeta, como Dan LeFevour (Central Michigan), Zac Robinson (Oklahoma State) y Jevan Snead (Ole Miss).
Por otro lado, el único pasador considerado como proyecto de primera vuelta que jugó extensivamente en un sistema tradicional bajo centro, es Jimmy Clausen de Notre Dame. De acuerdo con ESPN Stats & Information, Clausen lanzó más veces desde la formación escopeta, pero fue más eficiente lanzando bajo centro. Clausen completó 211 de 312 intentos de pase para un porcentaje de 67.6 con 18 touchdowns y tres intercepciones en la formación escopeta, y completó 78 de 113 envíos para un porcentaje de 69.0 con 10 anotaciones y una intercepción lanzando bajo centro en el 2009.
Bajo esta perspectiva, no cabe duda de que Clausen llegará a la NFL con una ventaja respecto a los otros pasadores notables de la clase de draft de este año, en el rubro de las jugadas bajo centro y, sobre todo, en cuanto a la práctica realizando lecturas bajo estas condiciones. Además, Clausen fue más efectivo en pases de 20 yardas o más sacando el ovoide bajo centro que desde la formación escopeta (10 de 18 bajo centro; 8 de 29 desde la escopeta).
Sin embargo, no es momento de inclinar definitivamente la balanza en favor del ex pasador de Notre Dame.
Tebow y McCoy fueron más efectivos lanzando campo abajo que Bradford y Clausen. Tebow completó 39 de 75 intentos de 15 yardas o más, con 12 touchdowns por dos intercepciones. McCoy completó 35 de 70 envíos de 15 o más yardas con 10 touchdowns y dos intercepciones. Por otro lado, Clausen completó solamente 34 de 80 intentos bajo estas condiciones (menos del 50 por ciento de sus intentos) aunque lanzó 12 touchdowns por dos intercepciones. Bradford sólo completó ocho de 18 intentos sin anotaciones e intercepciones bajo estas condiciones en el 2009, pero en el 2008 completó apenas 45 de 102 intentos en estas condiciones, con 15 touchdowns pero cinco intercepciones.
Pese a que McCoy lideró a todos los mariscales de campo de la FBS con un porcentaje de pases completos de 70.6 en el 2009, esas cifras pueden ser engañosas. De entre los cuatro mariscales de campo que entran al draft con las calificaciones más altas. Nadie lanzó tantos pases de cinco yardas o menos que el ex Longhorn (60.2 por ciento de sus pases). En comparación, Clausen (47.3), Tebow (47.1) y Bradford (42.0 en el 2009, 47.4 en el 2008), lanzaron un número significativamente menor -en porcentaje respecto al total de sus pases-de envíos cortos.
En el rubro de la movilidad, hay que distinguir entre la capacidad de obtener yardas terrestres, y la capacidad de lanzar corriendo. Nadie duda de que Tebow, sin contar con una velocidad deslumbrante como la de Michael Vick, es el mejor entre estos cuatro pasadores, pero McCoy mostró cosas interesantes para Texas.
En el segundo renglón, Clausen fue quien brilló más en el 2009, de acuerdo ESPN Stats & Information. Clausen completó 43 de 62 envíos en movimiento, con siete touchdowns y cero intercepciones. McCoy completó 46 de 82 envíos con cuatro anotaciones y una intercepción mientras que Tebow completó 31 de 62 envíos con dos anotaciones y una intercepción bajo estas condiciones. Estos números son importantes para los cazatalentos de la NFL porque reflejan no únicamente la capacidad de un pasador de extender una jugada rota, sino también su capacidad para ejecutar jugadas donde el punto de desprendimiento puede desplazarse, como en pases rolados con engaño de carrera.
En resumen, se puede afirmar que los cuatro mariscales de campo principales de la clase de draft del 2010 tienen sus fortalezas y sus debilidades. Ninguno de los cuatro se destaca claramente por encima de los otros tres de manera indiscutida. Cada uno de ellos tiene interrogantes por responder.
Bradford y McCoy vienen de lesiones serias. Bradford no parece ser la clase de presencia fuerte que algunos equipos esperan de una figura de líder para su vestuario. McCoy tiene grandes ajustes de esquema por hacer, y se cuestiona su potencia en el brazo. Tebow también requiere hacer ajustes de esquema significativos, pero quizás la mecánica sea más importante. Clausen levanta cuestionamientos sobre su actitud y su disposición a trabajar fuerte, y también viene de una lesión, aunque menor. Ninguno de los cuatro lanzó durante el Combinado de la NFL en Indianápolis.
Posiblemente estemos a punto de ver el último draft donde los reclutas de la parte alta reciban contratos de novato exorbitantes, y nadie comanda más dinero que los pasadores. Los equipos que necesiten un mariscal de campo novato deberán poner especial cuidado al escoger de entre generación de pasadores que provee más dudas que los grupos de pasadores de "











