Martín Cigarroa es un deportista que contagia su entusiasmo en el campo de juego, desde que venció el cáncer en su pierna, el mayor reto que se le ha presentado en la vida, por lo que disfruta cada partido de softbol al máximo. Asegura que tener una capacidad diferente no es un impedimento para realizar sus actividades, el que lo vean jugar lo motiva a ser un ejemplo de superación para quienes padecen una situación similar. “El trauma que puede causar el cáncer es difícil, depende de la mentalidad de cada persona; yo les digo todo se puede, siempre positivos y con la fuerza de seguir hacia adelante”, concluye.












