Luego de una dura competencia entre las grandes estrellas de la Fórmula 1, Max Verstappen consiguió subirse al podio como el campeón del mundo en la competencia del Gran Premio celebrada en Países Bajos, dejando un agradable sabor de boca para los espectadores, ya que todas las tribunas estuvieron pintadas de color naranja.
Verstappen peleó con los Mercedes: ni Lewis Hamilton ni George Russell lo dejaron tranquilo, pero las buenas estrategias del equipo austriaco y los dos safety car que se presentaron en la parte final de la carrera se combinaron para que Max se quedara con la victoria.
A este espectáculo se les sumó Sergio “Checo” Pérez, el mexicano, quien se mostró un tanto incomodo con su RB18, aunque eso no le impidió regalar una gran batalla con Hamilton y posteriormente se sumó una penalización para el Ferrari de Carlos Sainz, permitiendo a Checo cruzar la meta en sexta posición.
Ante la sanción del español Sainz, esto permitió que el mexicano finalizara en quinto lugar, con buenos puntos y su permanencia en el segundo lugar del campeonato de pilotos, por lo que señaló que “al final fue un poco más agresivo de lo esperado (Sainz), no tuve daños en el auto, quería ir por Hamilton”.
Por otra parte, Max se mantuvo en excelente lugar repitiendo la historia de la semana pasada, demostrando ser un verdadero “cohete” y pasó rápido a los Mercedes, para poco después volverse una locura en Petronas, acciones que provocaron a que Lewis perdiera potencia y fuera superado por George y Leclerc, desatando el enojo para el inglés.
Con esta victoria, Max Verstappen aumenta su ventaja en el Campeonato de Pilotos, al igual que Red Bull en el de Constructores, con 135 puntos de ventaja, y a espera del Gran Premio de Italia que será la próxima semana.












