El holandés Max Verstapen se convirtió en el piloto más joven de la historia al conseguir un triunfo en la Fórmula Uno, después de ganar el Gran Premio de España, el cual quedó abierto tras un contacto entre el equipo de Mercedes y quedar fuera en la primera vuelta.
Fue una carrera de mucha estrategia y paciencia, el joven holandés esperó su momento y demostró que la elección de subirlo a Red Bull para este circuito estuvo acertada y respondió en la pista, con cual quedará para la historia.
En la salida, el alemán Nico Rosberg logró hacerse de la punta, pero cuando el británico Lewis Hamilton trató de reclamar la pole que había logrado, intentó un rebase por el exterior derecho.
El teutón le cerró la puerta y el inglés acabó intentándolo de todas formas por el pasto, un terreno agresivo que le ocasionó perder el control del monoplaza.
El tricampeón “trompeó” y en el giro se llevó a su compañero ocasionando el abandono de ambos, justo en el comienzo de la carrera.
Con esta situación quedó la puerta abierta para Red Bull y Ferrari, que saboreaban las posibilidades de no tener en pista al competidor más fuerte.
El australiano Daniel Ricciardo fue quien lideró entonces la carrera, y tras la primera detención de la mayoría de coches era seguido por Verstappen y el alemán Sebastian Vettel.
En ese momento, Ferrari contaba con buen ritmo y parecía que podría ir por la victoria sobre todo con el tetracampeón teutón que le descontaba décimas vuelta a vuelta.
Sin embargo, el holandés se la jugó, tomó el liderato desde la mitad de carrera por las detenciones de los demás y ya no lo soltó dándole a su juego de gomas medias poco más de 30 vueltas, una locura en ese momento porque no estaban probadas para durar tanto.
Detrás quedó el finlandés Kimi Raikkonen, quien por más intentos ya no lo pudo alcanzar.
Entre tanto, la lucha por el último peldaño del podio se cerró en los últimos giros, ahora el cazador estaba siendo cazado, pues Ricciardo quien venía cuarto, tenía la velocidad para hacer sufrir a Vettel.












