"Pekín * Notimex. Las clavadistas mexicanas Paola Espinosa y Tatiana Ortiz emplearon una buena estrategia para pelear por la medalla de bronce en la plataforma 10 metros sincronizada de los Juegos Olímpicos Beijing 2008, al quedarse con el tercer puesto en una lucha cerrada con el binomio australiano. En las acciones realizadas en el famoso ""Cubo de Agua"", Espinosa y Ortiz sumaron 330.06 unidades para quedarse con el bronce y ser de esta manera las primeras mexicanas en obtener una presea para la delegación nacional que asiste a esta cita olímpica asiática.
En la escena de la competencia, cada una de las parejas se estudian entre si, no dejan nada a la improvisación, ya que aunque se conocen y han participado casi juntos durante cerca de cuatro anos, en este tipo de competencias todo puede suceder, un descuido, una falta de concentración puede ser letal.
Un escenario majestuoso recibe la exhibición de las mexicanas, son cinco saltos que darán con el deseo de subir al podio, pero para lograrlo deben superar a las locales, que tienen todo a su favor: gente, instalación y el apoyo de todo el pueblo chino, que no cesa en impulsarlas a la gloria.
Viene la primera ejecución, un clavado casi sencillo sin mucho grado de dificultad, para calentar el ambiente y también el cuerpo que resistirá los embates de la fosa. Se proyectan sin nervio, Paola Espinosa toma el mando, dirige la actuación, es una maestra en estas lides y a su lado tiene una buena aprendiz.
Pese a ello, las dos mexicanas, medallistas panamericanas y de Universiada Mundial, se ven tranquilas, no se inmutan ante la pesadez de ser las primeras con posibilidad de presea, se dan tiempo para sonreír, pero no para desconcentrarse porque saben que en los últimos saltos viene lo mejor.
Y así es, del lugar ocho saltan al tres con el clavado de adentro con tres y media vueltas agrupado. Hay buena ejecución y una leve inclinación en la sincronización, pero el resultado es alentador y promisorio. La suma es de 8.5 en la parte que lleva a la magia y a tratar de parece una sola persona en el aire.
Con el atrás con tres y medio giros agrupado, no pierden la posición, los jueces repiten casi las mismas calificaciones de 8, 7.5 8.5 y dos ochos en la sincronía, pero en la ejecución las cosas no salen como ellas esperan, tienen un cinco y un seis. Sin embargo, eso no es para preocuparse.
Viene entonces el último salto de atrás con dos y media vueltas, con un y medio giro, se lanzan al vacío y no lo hacen nada mal, las calificaciones son de ocho y con ello aseguran el tercer sitio, la primera medalla para México e igual en los Clavados.
En la prueba, las chinas siempre se mantuvieron a la cabeza, las australianas en la puja con las mexicanas, quienes en el cuarto salto se alejaron del segundo lugar.
La clavadista olímpica Tatiana Ortiz Galicia, además de la medalla de bronce en Beijing, se hizo acreedora a 500 mil pesos y a un auto que le obsequiará el gobierno del Estado de México, de acuerdo con el compromiso asumido por el Ejecutivo estatal, Enrique Pena Nieto.
Adicionalmente, el alcalde de Naucalpan, José Luis Durán Reveles, le ofreció 10 mil pesos y una beca mensual permanente por 2 mil pesos.
Tatiana, quien logró medalla de bronce junto con Paola Espinosa en Clavados Sincronizados, es oriunda de la colonia Jardines de San Mateo, desde donde partía a los 8 anos de edad rumbo a la alberca del Deportivo Chapultepec.
""Mis papás se aventaban todo el recorrido desde Naucalpan hasta Mariano Escobedo, cuando yo era una nina para ir a entrenar"", afirmó la clavadista.
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