El baloncesto mexicano vivió durante 2018 las dos caras de la moneda: la de la victoria en lo individual, con Gustavo Ayón, y la del fracaso de la selección varonil en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 y eliminación a la Copa Mundial.
“El Titán” de Nayarit sumó dos importantes títulos en la lista de laureles con el Real Madrid, la corona de la Liga Europea y la del campeonato español de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).
El 20 de mayo pasado, en Belgrado, República de Serbia, la quinteta blanca se impuso 85-80 sobre el turco Fenerbahce, lo cual desató la euforia de los dirigidos por Pablo Laso, entre ellos el mexicano Ayón.
Casi un mes después, el éxtasis se adueñó de los del Real Madrid al derrotar por 96-85 al Baskonia. El mismo Ayón lideró a los “12 Guerreros” para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. El equipo ganó 83-65 a Bahamas y 72-69 a República Dominicana, pero cayó 78-67 ante Cuba, y por diferencia de puntos no avanzó a semifinales.
Aquel 27 de junio, Gustavo habló de sus sueños: “Tenemos la posibilidad y la manera de calificar a la Copa Mundial (China 2019) y a través de ella a los Juegos Olímpicos Tokio 2020 y ahí sí me gustaría retirarme. Unos Juegos Olímpicos es lo que todo atleta sueña”.
Ese sueño de Ayón y del baloncesto mexicano se agigantó al día siguiente, cuando México derrotó 78-70 al poderoso equipo de Estados Unidos, en una actuación histórica en el gimnasio Olímpico Juan de la Barrera.
Francisco Cruz y Orlando Méndez tuvieron una soberbia noche de 24 y 20 puntos, pero después perdieron 79-84 de visita ante Puerto Rico, luego cayeron 74-78 ante Argentina y 60-63 ante Uruguay, con elevadas puntuaciones del nayarita.












