El estadio Ciudad de México recobró la memoria para acordarse que en un tiempo no muy lejano, era el legendario estadio Azteca. El recinto, que la tarde de este jueves albergó su tercera Copa del Mundo, rugió como hace mucho no lo hacía.
La selección mexicana abrió la Copa del Mundo de 2026 con una victoria (2-0) frente a Sudáfrica para poner fin a una sequía de triunfos en duelos inaugurales en mundiales y destapar toda la ilusión que aún vivía reprimida en los 180 millones de mexicanos representados por el Tricolor.
Fueron casi 81 mil espectadores los que le dieron vida a un Coloso de Santa Úrsula rejuvenecido y con fuerzas para ser testigo una vez más de la historia mundial.
El primer gol
Cuando los “oles” retumbaban y el “Cielito lindo” comenzaba a tomar fuerzas, apenas al minuto 8, apareció Julián Quiñones para estrenarse como goleador mundialista. “Quiño” vive en otro ritmo, uno que le permitió entender y manejar el balón recuperado de Erik Lira para vencer con disparo por debajo de las piernas al meta sudafricano.
Su festejo fue un viaje al pasado y todos se transportaron a Sudáfrica 2010. El exjugador del América celebró tal y como lo hizo Siphiwe Tshabalala ante México, hace 16 años.
El juego que se veía en la verde alfombra del Ciudad de México no hacía justicia al ambiente que se vivía en las gradas del inmueble. Por momentos se escucharon silbidos, pero no más.
“Aulló” el Lobo
La expulsión de Sphephelo Sithole al minuto 49 por derribar como último hombre a Brian Gutiérrez encendió de nueva cuenta el ánimo de los miles de mexicanos, y el tanto de Raúl Jiménez confirmó la algarabía.
El nueve de la selección nacional remató dentro del área chica un centro de Roberto Alvarado para terminar con su sequía sin gol en Copa del Mundo y su celebración fue el fiel reflejo del hambre que tenía por anotar. Con dedicatoria al cielo para su padre (Q.E.P.D.) y sin poder contener el llanto, así celebró el Lobo.
Pero, por increíble que parezca, la afición sí perdió la paciencia y mostró su descontento. La expulsión de Themba Zwan al minuto 84 dejó a Sudáfrica con nueve hombres y la afición creyó que podrían caer más goles, pero no fue así.
Abucheos
Los abucheos y rechiflas duraron poco hasta que César Montes también vio la tarjeta roja en tiempo agregado, por una falta muy cerca del área.
México se impuso sin problemas en la inauguración del Mundial 2026, pero deja la sensación de que pudieron ser más goles para una afición que se entregó como hace mucho no pasaba en la capital del país.
Primer triunfo en el mundial que deja todo listo para viajar a Guadalajara y enfrentar a Corea del Sur, que debuta más noche ante Chequia en el cierre de la Jornada 1 del Grupo A.
La selección mexicana vibra junto a su gente y, en una justa mundialista e la que el anhelo mayor es hacer historia, ya dio el primer paso.
La inauguración
Antes del partido se hizo una ceremonia en la que la mexicana Salma Hayek acompañó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Tras el espectáculo en el que participaron varios cantantes, entre ellos Lila Downs, Maná, Shakira, Belinda y los Ángeles Azules, abrió la competencia que culminará el 19 de julio en Nueva York.
Hubo un nuevo protocolo, en el que todos los jugadores, titulares y suplentes se dieron cita en medio del campo para la ceremonia de los Himnos. En la parte superior, en el techo, ahí donde había elementos de seguridad durante la ceremonia protocolaria, lucen las banderas de los más de 200 países afiliados a la FIFA.
Aquellos que hayan acudido al mundial de 1986 seguramente tendrán el recuerdo desbloqueado. Aquellos que lo han visto en videos, probablemente sintieron algo similar.
Arrancó el mundial con la cuenta regresiva de 10 segundos, después de esa innovación de la FIFA al colocar a titulares y suplentes de ambos equipos en el círculo de la mitad del campo, en una muestra de unión y solidaridad.
Recibe Ochoa aplausos y ovaciones
El veterano portero mexicano salió a la cancha del Coloso de Santa Úrsula para el primer calentamiento de su sexto mundial. Aunque no fue titular con la selección en su debut ante Sudáfrica, Ochoa se dejó querer por los miles de aficionados tricolores, acercándose a las tribunas, levantando las manos y aplaudiendo para agradecer por el apoyo.
Momentos después, otra esplendorosa ovación retumbó en todo el inmueble mientras el resto de los futbolistas subían por las escaleras del túnel y pisaban por primera vez la cancha para realizar sus ejercicios de calentamiento.
Luego, ya con el ingreso de los futbolistas de Sudáfrica llegaron miles de abucheos por parte de una fanaticada mexicana que quiso comenzar a hacerse pesar en contra del rival desde antes del silbatazo inicial del primer partido de la Copa del Mundo 2026.












