"París * EFE. México suspendió su primer examen europeo previo al Mundial de Alemania al caer derrotada ante una mediocre Francia (1-0) en París, en el partido número cien de Zidane en el Estadio de Francia, el último que jugará en este recinto. La ""Tri"" no pudo romper el maleficio que tiene con Francia, a la que no ha ganado en ninguna de las seis ocasiones en las que ha jugado, en las que sólo ha arrancado un empate.
En el primer de su gira europea, México dejó entrever muchas lagunas en su juego y rompió una racha de cuatro victorias consecutivas que mantenía hasta el momento. El partido no despejó las dudas de los ""bleus"" de cara al Mundial. Ganaron con lo justo, sin responder a las espectativas de favoritos que todo el mundo les otorga.
El partido sirvió, sin embargo, para constatar la división entre el seleccionador, Raymond Domenech, y el público, que no le perdona algunas de sus decisiones, como la titularidad de Barthez en detrimento de Coupet y la ausencia de algunos jugadores en su convocatoria.
Unas desavenencias que parecen estar creando heridas en el seno del grupo y que no curan la unanimidad que despierta Zidane, que se marchó del campo en su centésimo partido de ""bleu"" entre muestras de carino.
Francia llevó el peso del juego y trató por todos los medios romper la poblada defensa mexicana, a la que le sobraron unos segundos para irse al descanso con el luminoso igualado.
Los mexicanos se mostraron impotentes para inquietar a sus rivales. Márquez fue el director del juego, pero poco tuvo que dirigir, puesto que ni Franco ni Borgetti inquietaron la defensa francesa.
En la zaga, los de Ricardo Lavolpe estuvieron más finos, aunque no impidieron algunos sustos, como el que dio al cuarto de hora Vieira, que estrelló en el larguero un balón desde la frontal del área.
La banda derecha del ataque francés fue un coladero, pero la zaga verde achicó el peligro durante casi toda la primera parte.
Tuvo que esperar al tiempo de descuento del primer tiempo para que una descoordinación defensiva de los de Lavolpe habilitara a Malouda que, sólo ante Sánchez, abrió el marcado de fuerte disparo que se coló por la parte alta de la meta mexicana.
El carrusel de cambios con el que se abrió la segunda mitad enfrió el ambiente y México aprovechó el despiste general para hacerse con el control del partido.
Domenech sacó a Zidane por Dhorasoo y el público se divirtió ovacionando a su ídolo.
El revuelo general pudo aprovecharlo a los 55 minutos Bravo que, tras un buen centro de Morales desde la derecha, remató de un fuerte cabezazo que por poco no se coló en la meta de Barthez.
Francia se rehizo y a México le costó mantener el dominio. El partido se diluyó en un intenso enjambre de cambios que rompieron el ritmo e impidieron a ambos conjuntos mantener la intensidad.
Lavolpe revolucionó su once, cambió la delantera, dio entrada a Bravo y Arellano, y parte del centro del campo, una reforma que no produjo los efectos deseados.
Los ""verdes"" no llegaron a inquietar en exceso el área de los locales y el partido se quedó en las anécdotas. Márquez, que había capitaneado al equipo con maestría durante más de una hora, dejó su puesto a Torrado, sin poder llevarse el buen sabor de boca que hace diez días obtuvo en este mismo estadio con el Barcelona, cuando se proclamó campeón de Europa. El partido fue transcurriendo sin historia en el campo.
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