México y Bélgica, en duelo de preparación

El equipo de Javier Aguirre se mide en Chicago con unos Diablos Rojos que llegan encendidos después de haber goleado a Estados Unidos. Agencias
El equipo de Javier Aguirre se mide en Chicago con unos Diablos Rojos que llegan encendidos después de haber goleado a Estados Unidos. Agencias

La selección mexicana encarará uno de sus exámenes más exigentes en el proceso rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 cuando se mida con la de Bélgica, una de las más competitivas de Europa en la última década.

El combinado mexicano llega en una etapa de reconstrucción, con una base que mezcla experiencia y nuevos talentos. En sus últimos compromisos, el equipo mostró momentos de buen funcionamiento colectivo, aunque todavía con inconsistencias en zonas clave como la definición y la transición defensiva.

El Tri se ha preparado para su debut en la Copa Mundial y el entrenador nacional, Javier Aguirre, poco a poco ha ido definiendo su once titular, que será el que arranque en la inauguración de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio contra la selección de Sudáfrica.

En su primer partido de esta fecha FIFA, el representativo de México empató a cero con su similar de Portugal, en un encuentro en que el Tri tuvo algunas ocasiones y mostró una buena cara, pese a que la escuadra de Paulinho fue superior en lo futbolístico.

México parece estar cada vez más cerca de su once inicial para la Copa Mundial y tal parece que el “Tala” Rangel será el portero titular para esta competencia. Además, repite gran parte de la defensa, además de Fidalgo, Alvarado y Raúl Jiménez al frente.

El equipo de Javier Aguirre mostró una buena cara ante Portugal, pues registró posesión de balón y algunas llegadas con cierto peligro, aunque presentó errores en la zona defensiva y falta de contundencia.

Por su parte, Bélgica viene con una base de futbolistas que compiten en la élite europea. Aunque la llamada “generación dorada” ha evolucionado en los últimos años, el conjunto mantiene una estructura competitiva y un estilo directo que lo convierte en un rival de alto riesgo.