Si no hubo “Aztecazo” por parte de Estados Unidos fue gracias a Guillermo Ochoa. El arquero fue el héroe de la Selección Mexicana que no supo hacer pesar el coloso de Santa Úrsula y con un empate sin goles deja su futuro en la próxima Copa del Mundo para la visita a Honduras del próximo domingo. Al equipo del “Tata” Martino le costó mucho trabajo tener la pelota en su poder; los de las barras y las estrellas la tuvieron y pusieron en aprietos a Memo, que se vio imponente bajo los tres palos y se puso el traje de héroe.
Tres claras de gol fueron las que salvó Ochoa en el primer tiempo, pero la que más se ganó las alabanzas hasta de sus detractores fue un mano a mano ante Pulisic que tapó con el pecho. El Azteca se rindió ante el arquero del América.
Jugadas sin peligro
México fue sobrellevando las acciones, algunos intentos ofensivos aprovechando la velocidad de “Tecatito” y “Chucky”, pero ninguna jugada de peligro que pusiera a temblar a los estadounidenses. Los visitantes se fueron cansando con el pasar de los minutos; la altura les pasó factura y el Tri se fue con todo al frente.
Pero la imaginación no les dio para crear jugadas de peligro real o que por lo menos fueran a portería. El Tecatito estuvo perdido en todo el complemento, fiel a su costumbre cuando juega con la Selección y por eso el Tata hizo cambios tratando de hacer algo, que con esas modificaciones buscar apagar el grito de “Fuera, Tata”.
Les faltó ingenio
México no pudo ni contra una selección norteamericana completamente entregada sobre el final del juego; Berhalter renunció al partido, lo cerró y a los aztecas les faltó ingenió. El Tri no tiene punch en ataque, el tridente que hacía ilusión con Chucky, Raúl y Corona, simplemente no es letal y la clasificación sólo se consigue a base de goles, mismos que este equipo no tiene, al menos en la eliminatoria.
El resultado los acerca a la clasificación directa al Mundial, pues ambos tienen 22 puntos, a tres de distancia de Costa Rica, que ahora es dueña del boleto al Repechaje.












