Irrumpiendo con fuerza en la tercera división profesional de México, con su juego alegre y vertical, la franquicia de Mezcalapa FC cobró especial relevancia y atrajo los reflectores no solo por su calidad sino por los impresionantes números que logró durante sus dos años de existencia.
El equipo chiapaneco, mejor conocido como La Furia Verde, fue una nueva plataforma para que el talento chiapaneco pudiera mostrarse —y hasta revalorizarse—, rebasando las expectativas de los más escépticos, al grado que sus encuentros en el estadio Adolfo López Mateos de Mezcalapa llegaron a reunir a 2 mil aficionados y sus partidos de Liguilla fueron transmitidos por la televisión estatal a través del Canal 10.
De récords
Durante las temporadas que disputó entre los años de 2014 y 2015, el equipo verde no supo lo que era perder un partido en su cancha. La Vaporera fue un auténtico infierno para los rivales, obligados a enfrentar a un duro rival en condiciones extremas (temperaturas de hasta 40 grados y un alto factor de humedad).
Además, el joven estratega del club, Miguel Ángel Casanova Díaz, pudo amalgamar a una generación de talentosos futbolistas, que más adelante dieron un salto a categorías superiores, pues algunos de ellos han llegado a jugar hasta la actualidad en clubes de primera división y Ascenso MX, como César Ramos, Roberto Meneses y Adrián Caballero.
En su primer torneo, Mezcalapa FC sorprendió al obtener el mayor récord de puntos para un club chiapaneco en la tercera división (66 unidades), avanzando en tercer lugar de su grupo a la Liguilla y llegando hasta la ronda de cuartos de final, donde fue eliminado por la poderosa filial de los Tuzos del Pachuca. En el plano individual, Fidel Herrera fue el goleador del equipo en su primer año, convirtiendo 24 anotaciones.
Para su segundo campeonato, La Furia Verde lució aún más dominante en la etapa regular, estableciendo su nueva marca en 79 puntos, con los que cerró como líder general del grupo 2, consolidando otra plantilla con mucho talento, que para esta ocasión tuvo como campeón goleador a José Zúñiga, con 26 dianas.
El equipo, que parecía encaminado a pelear nuevamente por estar en las finales, sorpresivamente fue eliminado pronto en la Liguilla, tras caer en la ronda de dieciseisavos de final ante Tigrillos de Chetumal en penales, duelo que se jugó el 10 de mayo de 2015 y que, a la postre, significó el último partido en la historia de la franquicia, que ya no continuó en la tercera división profesional.
No obstante, Mezcalapa FC dejó un grato recuerdo en la historia del Futbol profesional chiapaneco, por el colorido de su plaza, el talento de sus jugadores y los récords que estableció en sus dos años de existencia.












