Michael Antony Solís Yock cambió a su corta edad los juguetes por el deporte, y su referente ha sido su familia, conformada por deportistas. El chiapaneco, de 12 años de edad, tiene el gusto por el Boxeo, así como por la Gimnasia y el Judo; con esta última disciplina tuvo la oportunidad de participar en Olimpiada Nacional en 2015 y 2016, representando a Chiapas con medalla de oro en cada una.
Juan José Solís Gallegos es el padre de Michael y tiene más de 23 años en el medio del deporte, particularmente en el Boxeo. Platica desde su gimnasio de los inicios de Michael en el mundo del deporte. “Jugando en casa. A los cinco años de edad vimos que él tenía inquietud por practicar algo, y fue Lucha olímpica con el entrenador Raymundo Lara”, comenta.
Detalló que el Judo comenzó a practicarlo cuatro años después, y poco a poco comenzó a ganar terreno y la oportunidad de participar en la máxima justa a la que todo atleta aspira por su entidad. “Recuerdo la Olimpiada de 2015, gané oro. Estaban muy difíciles los competidores pero gané”, explica Michael, para quien la Olimpiada 2016 también significó mucho, pues acudió a esta con el espíritu de su abuelo, quien falleció este año.
A la par de Lucha y Judo nació el gusto por la Gimnasia. “Me va bien en Gimnasia; hace poco fui a una competencia y gané dos platas y un bronce. De la Gimnasia lo que más me gusta es dar marometas y subir a las barras. A mi mamá siempre le gustó la Gimnasia”, asegura Solís Yock.
Cuestionado sobre el deporte que más le gusta, destaca: “El Box. Desde chiquito lo practico. He participado en algunos topes, mis papás me apoyan, me dicen que le eche ganas. Estaré entrenando en Judo y Gimnasia, mientras que en Box todavía no compito en un evento nacional, pero tengo ganas de algún día poder hacerlo”.
Michael, como cualquier niño de su edad, también se divierte, jugando videojuegos en sus ratos libres y tocando la batería en casa junto con sus hermanos, entre otras actividades, sin dejar de lado sus prioridades, y asegura que “vale la pena el sacrificio que se hace por cada medalla. Le dedico cada triunfo a mi entrenador y a mi familia por apoyarme”.
Futuro
Sin duda, el chiapaneco tiene futuro en el deporte que elija, pues es disciplinado y tiene claros sus objetivos, los cuales continuará persiguiendo con el apoyo de sus padres, a quienes constantemente da lecciones de vida con sus acciones.












