"Pekín * Notimex. Los momentos de gloria fueron tantos y tan brillantes que opacaron por completo los pocos puntos oscuros que pudieran manchar la historia de los Juegos Olímpicos Beijing 2008, que este domingo llegaron a su fin con una fastuosa Ceremonia de Clausura en el Estadio Nacional ""Nido de Pájaro"".
Sin duda, los logros deportivos superaron por mucho los problemas que se esperaban en una justa de la magnitud de la que se celebró en China y entre ellos destacan actuaciones que quedarán para la historia, como las del nadador estadounidense Michael Phelps y el velocista jamaicano Usain Bolt.
Lo realizado por Phelps al ganar ocho medallas de oro y dejar atrás el récord de siete en una sola edición de los Juegos, impuesto por su compatriota Mark Spitz en Munich 1972, lo convirtió en una de las grandes estrellas de todos los tiempos de la justa veraniega.
El oriundo de Baltimore se pintó de dorado al ganar los 400 metros combinado individual, los 200 libre, 200 mariposa, 200 combinado individual y 100 mariposa, en solitario, además de los relevos 4x100 y 4x200 libres y 4x100 combinado.
También el jamaicano Usain Bolt tuvo algo qué decir en estos juegos, al convertirse en la máxima estrella del atletismo, con tres preseas conseguidas: en los 100 y 200 metros libres, además del relevo 4x100 libres.
Mientras Phelps era el amplio favorito mucho antes de comenzar la cita china, Bolt llegaba como uno de tres nombres marcados como serios aspirantes a convertirse en los más rápidos del orbe.
Tanto el estadounidense Tyson Gay como el también jamaicano Asafa Powell estaban en el camino de Bolt, sin embargo, una mala actuación del primero y una baja en el nivel del segundo, despejaron el camino para el ahora triple medallista de oro.
Pero no sólo fueron las preseas, el relámpago jamaicano se impuso con toda autoridad al dejar plusmarcas del orbe en esas mismas pruebas y dejar en claro que, por el momento, es el hombre más rápido del mundo.
Y qué decir de la actuación de la saltadora rusa Yelena Isinbayeva, quien luego de dar una demostración de dominio absoluto al ganar la prueba de salto con garrocha prácticamente sin oposición, todavía se dio el lujo de romper el récord olímpico, primero, y después la marca del orbe.
Aunque ambas marcas eran ya de su propiedad y nadie dudaba que pudiera volver a hacerlo, el público reunido en el ""Nido de Pájaro"" no pudo menos que rendirle tributo a la rusa mediante una estruendosa ovación cuando, por sólo un centímetro, quebró el récord mundial.
Las notas negativas, contra lo que pudiera pensarse son pocas, aunque entre ellas destaca, y por mucho, una imagen que tuvo amplio espacio en los medios informativos: la del taekwondoín cubano Ángel Matos pateando a un juez luego de ser descalificado.
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