Monterrey * Agencias. Monterrey no se rinde y, de la mano de Leandro Gracián, venció 2-0 a Jaguares de Chiapas y todavía suena con una posible repesca.
El volante sudamericano nos regaló una de sus mejores actuaciones con el cuadro regiomontano, desequilibrando la balanza a favor de su equipo con dos grandes goles. Con este resultado, Monterrey llega a 19 unidades en el Grupo 2, mientras que Jaguares se queda con 16 en el Grupo 1, eliminado matemáticamente de cualquier posibilidad de avanzar a la Liguilla.
Ambos equipos llegaron a este cotejo con la remota esperanza de lograr la reclasificación, debido a las condescendientes matemáticas que imperan en el torneo. Con 16 puntos y ubicados en la quinta posición en sus respectivos grupos, Rayados y Jaguares se jugaban sus últimas cartas para maquillar el mal torneo que han hecho.
Los primeros instantes del cotejo fueron espesos, con poca precisión en los pases, mucha lucha en el medio campo y sin que algún equipo pudiera imponerse ni llegar al área rival.
Los visitantes trataron de responder, pero sus aproximaciones fueron bien contenidas por la defensiva local, liderada por un Felipe Baloy que desarmaba a cuanto jaguar se le acercaba.
El partido cayó en un bache y parecía que no habría nada más que contar en el primer lapso, pero Leandro Gracián nos regaló una gran acción, cuando se animó y entre tres jugadores chiapanecos, sacó un bello disparo, que tuvo como destino las redes de la portería defendida por Ortiz, poniendo en el electrónico 1-0 al 37'.
Jaguares salió más conectado, con mayor vocación ofensiva y rápidamente exigió a Martínez, por conducto de un disparo fortísimo de Salcedo que el cancerbero blanquiazul rechazó con dificultades.
Con la ventaja y ante el empuje de los visitantes, Monterrey se replegó, esperando matar en un contragolpe a los chiapanecos, aprovechando las condiciones de Arellano y Erviti.
Los pupilos de Vucetich siguieron intentando empatar el marcador, pero se notaban lentos y poco acertados en el último toque, lo que quedó manifestado cuando Cámpora fue habilitado por Rojas, en lo que parecía la opción indicada para marcar, pero el delantero sudamericano no tuvo una buena recepción y el balón fue controlado por Martínez.
Tuvo que ser otra vez Gracián el que desequilibró la balanza y en un tiro de esquina, el argentino completó una gran actuación al anotar un gol olímpico que puso de pie a todo el estadio al 70'.
Cuando el cronómetro marcaba el minuto 90', Miguel Herrera decidió cambiar a Gracián, lo que ocasionó una tremenda ovación de la afición blanquiazul que reconoció la gran actuación del ex jugador de Vélez Sarsfield.











