"Iván Ag¸ero * CP. En la escuela Moo Duk Kwan La Herradura se registró una discordia entre damas que terminó afectando al hijo de la familia Pérez. Después de cuatro días de inasistencia de un alumno, volvieron el viernes 7 de mayo a su entrenamiento, pero había una sorpresa a su regreso.
El siete de mayo no fue ordinario; a las 19:00 horas se presentaron madre e hijo a la escuela, pero justo al ingresar al plantel, la esposa del profesor Joel Antonio Martínez agredió verbalmente a la madre del pequeño, al parecer afirmando que ésta quería tener una relación sentimental con el entrenador de dicha institución.
""Mi esposa me dijo que la esposa del entrenador le afirmó que le 'coqueteaba al profesor, que quería estar con él'. Le dijo muchas cosas feas, groseras, la ofendió, la humilló y le faltó el respeto a mi esposa"", dijo Guillermo Pérez Solís, padre del pequeño cuyo nombre pidieron que se omitiera por temor a represalias.
""Le dijo la esposa del profesor Joel Antonio que se fuera, que se saliera, que no los quería ver ahí"", afirmó Pérez Solís. Con tristeza en los ojos, señaló que durante la discusión, el pequeño, que llevaba entrenando más de un año -ahora es cinta verde-, estuvo presente y escuchó absolutamente todo.
""Mi hijo no tenía nada qué ver, la señora explotó y el pobre niño se espantó y ahora tiene miedo, Además, alrededor de 13 niños estaban recibiendo clases y se dieron cuenta de la discusión"", dijo el padre.
Al ver la disputa, el entrenador salió a calmar la situación. ""Pues sí salió y en vez de calmar a su mujer, le dio la razón y le pidió a mi esposa que se fuera, que mi hijo ya estaba dado de baja de la escuela"", agregó.
""No es la primera vez que suceden este tipo de cosas. Hemos investigado y ha pasado con otras mamás. Después fui a la escuela a hablar con el profesor Joel, pero no quiso dar la cara para ofrecer una explicación"", dijo Guillermo Pérez Solís.
El padre de familia, que labora para una empresa transportista, dijo que intentaron levantar una demanda, pero como no pasaron de agresiones verbales, no hay delito que perseguir.
""Aquí el afectado es mi hijo, él no tenía nada qué ver, es el más afectado. Su escuela no predica con el ejemplo; en vez de demostrar valores, rectitud, dan otro tipo de espectáculos"", finalizó el papá de 45 años de edad.
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