Moon Moo Won mantiene vivo legado marcial

San Cristóbal recibió a aspirantes de Chiapas y Yucatán para la presentación de exámenes de cintas negras. Elio Henríquez/CP
San Cristóbal recibió a aspirantes de Chiapas y Yucatán para la presentación de exámenes de cintas negras. Elio Henríquez/CP

Después del fallecimiento del profesor Dai Won Moon, pionero del Tae Kwon Do en México, ocurrido el 16 de mayo, la institución será dirigida por su hijo Yougman Moon, con el apoyo de un consejo formado por otros instructores de alto grado, con experiencia e historia.

Así lo informó en entrevista el propio Yougman Moon, que cuenta con el sexto dan, al tiempo de agregar que el legado que dejó su padre de origen coreano, quien llegó a México en 1969, “es una forma de vida”.

Subrayó que “no sólo deja lo que por fuera pareciera una escuela de Tae Kwon Do, pues una vez que estamos dentro sabemos que es complemente una forma de vida; (la escuela) Moon Moo Won-Moo Duk Kwan es un microcosmos de una vida bien vivida. Es lo que él decía, porque se aprende no sólo a defenderse, dar patadas, etcétera, lo físico, sino que también estamos aprendiendo los valores, la jerarquía y el agradecimiento con la familia”.

Dijo que: “vamos a seguir la línea” que marcó su padre, quien estaba en contra de que el Tae Kwon Do se estuviera concentrando en las olimpiadas y perdiendo mucho de su valor y origen sólo competir y ganar medallas. “Eso nos ha hecho lo que somos. Desviarnos de eso no es opción”, señaló Yougman, de 40 años.

“Tal vez en los años de 1970 fue un enfoque deportivo de competencia, y también le damos mucha importancia porque hacemos campeones, buenos atletas, pero la mayoría de los maestros están enseñando a los jóvenes de hoy a ser responsables”, añadió.

Comentó que “el registro que tenemos de cintas negras en México es de casi 60 mil, y personas activas practicando el Tae Kwon Do, son entre 20 mil y 30 en todo el país”.

Exámenes

Yougman Moon llegó a San Cristóbal para participar el 6 y 7 de junio en la presentación de exámenes para cintas negras, con la presencia de 42 aspirantes de Chiapas y Yucatán. Las actividades fueron inauguradas este sábado con una emotiva ceremonia en la fue presentado un video sobre la vida del gran maestro Dai Won Moon.

El profesor Fernando Zelada, noveno dan, uno de los instructores, dijo que “estamos tristes por la partida de nuestro guía; es una pérdida irreparable, su lugar nadie lo va a ocupar, pero él nos enseñó a seguir adelante; estamos de pie, grandes, fuertes y felices de estar aquí”.

La maestra Shirley Ivonne Coello García, sexto dan, directora de la escuela de Moo Duk Kwan, ubicada en San Cristóbal y organizadora del encuentro, expresó que “nos reunimos y reconocemos una filosofía de vida construida sobre valores”.

Ante alumnos, padres de familias e instructores, entre ellos, Yougman Moon, hijo del maestro, que tiene sexto dan, afirmó que “hablar del maestro Dai Won Moon es hablar de los orígenes mismos del Tae Kwon Do en nuestro país y el mundo. Su legado, entrega, pasión y visión fueron parte del inicio, crecimiento y expansión de esta disciplina en nuestro país”.

Dijo que Moon “fue un hombre que no solo dejó huella en la historia de las artes marciales de nuestro país, sino que abrió caminos para que miles de personas continuaran avanzando. Creyó en una nación que aún no conocía el alcance de su propio potencial”.

Futuro de la institución

Al hablar sobre el futuro de la institución, Yougman Moon explicó que durante tres años estuvieron platicando con su padre, “preparando la organización de cómo íbamos a quedar cuando él ya no estuviera. Y fue justo una semana antes de que falleciera cuando dijo: ‘Quedas tú, pero necesito que le des el lugar a los profesores de alto grado porque se necesita de esa experiencia y esa historia que tienen’, y que yo, por más que esté muy metido en esto, la experiencia la tienen ellos. Las decisiones las tomo yo, pero en conjunto con el consejo que se está haciendo, de los grados altos y los más comprometidos de siempre”.

Abundó: “Mi papá tenía un timing (sincronización) impecable; lo que valoraba ante todo era el trabajo. El timing fue perfecto porque (después de fallecer) nos dejó un fin de semana para que lloráramos, nos juntáramos y luego, tres fines de semana corridos para estar trabajando. Primero fue el examen de altos grados en Querétaro, luego el seminario en Tapachula y ahora los exámenes en San Cristóbal”.

Con nostalgia, manifestó que “se siente mucho su ausencia y se le extraña, pero nos preparó muy bien. Siempre nos puso a trabajar y decía ‘a lo que sigue, fallece alguien y no hay nada que puedas hacer, entonces, a trabajar’”.

Legado

Contó que él lleva 36 años practicando el Tae Kwon Do, pues comenzó a los cuatro. “De chico no era algo que me encantaba. Lo hacía por responsabilidad. Hasta que empecé a dar clases hace como diez años me enamoré y dije esto es muy bonito y completamente diferente a tomar las clases solamente”.

Comentó que: “yo estoy a cargo (de la institución que encabezó su padre) y el consejo me aconseja. Se formó a partir de que él falleció. Yo trataré de llevar la línea de lo que mi papá quería; las decisiones las tomo yo”.

Dijo que él piensa llegar al noveno dan, como su padre, pero “no es como una meta, sino algo que va a pasar naturalmente porque es mi camino”, como el de su padre, cuyo nombre, Dai Won, significa “el gran primero” y el apellido Moon “sabiduría, literatura”.