Como en sus mejores épocas y valiéndose de las distracciones del rival, el español Rafael Nadal lució impecable para vencer 6-4 y 6-1 al británico Andy Murray, dentro del round robin de las Finales de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).
Este encuentro inauguró la jornada del miércoles ante la pletórica Arena O2 de esta capital y como ambos protagonistas iniciaron con el pie derecho su andar en el grupo Ilie Nastase, la victoria pondría a cualquiera de los dos con pie y medio en las semifinales.
No obstante, en la cabeza del escocés la prioridad es el compromiso con su nación la próxima semana, en Gante, donde disputará la definición de la Copa Davis contra Bélgica.
El estar disperso entre dos torneos ante un incansable luchador como Rafa, le pasó factura al cabo de una hora y 32 minutos de acción.
El mallorquín, quien tiene Ensaladeras de Plata de sobra en su palmarés, afrontó tranquilo el reto, casi sin nada que perder tras un tormentoso año con varias lesiones y en el que, aún con dichos obstáculos, clasificó al selecto evento de ocho participantes en el cual sus mejores resultados son las finales de 2010 y 2013.
En la primera manga, el zurdo tomó poco a poco la batuta, con puntos largos durante sus turnos de devolución y siete oportunidades de rompimiento, de las cuales consumó dos para inclinar la balanza y dar un golpe mortal a su adversario, quien en el segundo set no metió ni las manos.
El actual campeón olímpico sufrió mucho al saque en ese episodio, sólo fue capaz de poner en juego el 37 por ciento de sus intentos con el primer servicio, se embolsó uno de 10 que buscó con el segundo, cometió tres dobles faltas y todo esto derivó en dos quiebres que dieron forma a su derrota.
Mientras el nacido en Manacor devolvía todo con precisión hacia las líneas, Murray sólo atinaba a engarzar equivocaciones, las cuales superaron los aciertos por casi el doble (29-15) y, de este modo, dejó en la mesa el debate sobre si debió renunciar a este certamen para centrarse de lleno en su preparación rumbo a la arcilla belga.












