A costa del inusitado segundo servicio del estadunidense John Isner, el tenista español Rafael Nadal firmó su pase a los cuartos de final en el Masters 1000 de Roma por pizarra de 6-4 y 6-4 en una hora y 20 minutos de acción.
Lejos quedó el espigado estadunidense que mete en apuros al mallorquín en tierra batida y este jueves, en el Foro Itálico, no fue capaz de generar ni un punto de rompimiento y en contraparte, cedió en cuatro ocasiones su saque.
El decimosexto cabeza de serie para este certamen apenas conectó siete “aces”, una cuota muy pobre para uno de los máximos especialistas y se quedó con cinco de los 17 puntos que puso en juego con su segundo intento.
Desde el primer “game”, el balear demostró que esta vez no estaba dispuesto a sufrir de más contra Isner y pronto lo puso contra la pared con un 0-40 que no pudo consumar.
No obstante, el asedio de Rafa no tardó en dar frutos y pronto se colocó 4-2 en una primera manga en la que estuvo perfecto con su servicio inicial, 17 de 17.
Para el segundo rollo, parecía que la definición irremediable sería el desempate, pero el nacido en Carolina del Norte falló en el 4-4 y le dejó al zurdo la victoria en bandeja de plata.
Mientras uno vivía un calvario cada vez que se acercaba a la red, el otro estaba más que fino desde el fondo de la pista y si Isner no ha podido con el de Manacor cuando sale en sus mejores días, la suerte menos lo iba a premiar con 21 errores no forzados, a cambio de tres de su adversario.
De este modo, el heptacampeón en la arcilla romana aseguró cita contra el suizo Stanislas Wawrinka, quien se sacó de encima al ascendente austriaco Dominic Thiem por parciales de 7-6 (7/3) y 6-4 en una hora y 38 minutos.
“Stan” busca emular lo conseguido en la edición de 2008, cuando se quedó a sólo un set de levantar esta corona, además de que pretende maquillar el historial ante Nadal, frente a quien ha sucumbido 12 veces, aunque cuenta con el aliciente de que su única alegría ante él fue en la final del Abierto de Australia, hace un año.












