"Espana * EFE. Rafael Nadal inscribió su nombre por primera vez en el Grand Slam al imponerse en la final de Roland Garros al argentino Mariano Puerta, una gran victoria, presenciada por el rey Juan Carlos, testigo de la hazana del jugador de Manacor en tres horas y 24 minutos.
Tres días después de vencer al número uno del mundo, el suizo Roger Federer y de cumplir 19 anos, Nadal se convirtió en el primer jugador después del sueco Mats Wilander en 1982 en ganar el título en París al doblegar a Puerta por 6-7 (6), 6-3, 6-1 y 7-5.
El Rey asistía de nuevo a una final con protagonista espanol después de la que disputaron en 1994 Sergio Bruguera y Alberto Berasategui, y Arantxa Sánchez y la francesa Mary Pierce.
Don Juan Carlos,
doblemente emocionado
Y el monarca salió del estadio parisino contento y más que satisfecho, pues además de contemplar la victoria de Nadal, recibió en el palco las primeras felicitaciones por el nacimiento de su nieta Irene. ""Estoy encantado por este doble resultado"", senaló don Juan Carlos a su salida.
La reina Sofía también asistió al partido pero sólo pudo quedarse hasta el final del primer set, tal y como tenía previsto, debido al inminente nacimiento de su nieta en la clínica Teknon de Barcelona.
La victoria consagra a Nadal como el quinto jugador más joven en la historia en ganar un título del Grand Slam desde que comenzó la Era Open (1968) tras Michael Chang (Roland Garros 1989), Boris Becker (Wimbledon 1985), Mats Wilander (Roland Garros 1982) y Bjorn Borg (Roland Garros 1974) y como el octavo espanol que gana en París un título individual.
A pesar de la derrota, Puerta, finalista júnior en 1995, sintió que el triunfo había sido para él. ""No me llevé el torneo, pero hace varios meses empecé un partido muy duro y aunque no triunfé siento que gané el partido igual"", dijo en la ceremonia de entrega refiriéndose a su gran recuperación tras ser sancionado por nueve meses por consumo de clembuterol y pasar del puesto 440 al 37 del mundo. Su actuación en París le servirá para situarse 11 del mundo.
El centrocampista francés del Real Madrid Zinedine Zidane entregó el trofeo a Nadal, un reconocido seguidor madridista, tal y como en 1994 hizo el brasileno Pelé a Sergio Bruguera, con una tarde que amenazaba lluvia desde el comienzo pero en la que Nadal acabó a tiempo.
El zurdo de Manacor pudo incluso ganar en tres sets a Puerta, pues dispuso de 3-1 en el primero y dos oportunidades para hacer el 4-1 (15-40). Fue entonces cuando el argentino pidió asistencia médica por unos problemas en la pierna derecha. Y tras serle vendada pareció como nuevo.
Esa interrupción, providencial, rompió el ritmo que Nadal había impuesto desde el principio porque el argentino ganó su saque y rompió a continuación el de Rafael para forzar el desempate.
En este juego, Nadal llegó a dominar por 5-4 y disponer de dos servicios para hacerlo suyo, pero Puerta en una genial reacción, dominó luego por 8-6.
En los dos siguientes, Nadal impuso su bola larga y pesada desde el fondo y rompió el saque del argentino en cuatro ocasiones. Puerta tuvo su oportunidad de alargar el encuentro en el séptimo juego del cuarto set, pero una vez más la genialidad del de Manacor lo impidió. Y luego en el décimo llegaron las decisivas para él, cuando después de quebrar 5-4, tuvo tres puntos de set con su servicio.
Nadal los salvó todos, el primero con una bola cruzada de revés, el segundo al fallar Puerta en una volea en plancha y luego al enviar el argentino una derecha fuera. Nadal saltó como nunca y mostró su puno al público que descaradamente se había puesto a favor del argentino, con gritos de ""?Puerta, Puerta?"". Después consumaba su hazana.
Nadal se convierte en el octavo representante espanol que gana en Roland Garros, donde ha logrado hasta el momento 12 títulos individuales. Su victoria, sexta en la temporada tras los títulos en Costa do Saupie (Brasil), Acapulco (México), Barcelona y los Masters Series de Montecarlo y Roma, y séptima en su palmarés, le supuso ganar un cheque de 880.000 euros.
Puerta: ""Nadal se
convertirá en leyenda""
Por su parte, el argentino Mariano Puerta manifestó que el espanol Rafael Nadal, su verdugo en la final de Roland Garros, se convertirá en una auténtica leyenda.
""Estamos hablando de un chico que ya está siendo historia en el tenis"", dijo Puerta sobre Nadal. ""Logrará cosas muy grandes en el tenis, como lo hizo (Michael) Chang o (André) Agassi, va a ser una leyenda del tenis"".
""Lo que más me sorprendió hoy fue la fuerza con la que llegaba a tirar 'passing shots'. Sus piernas y la explosión que tiene en ellas es impresionante. Creo que he perdido ante el mejor jugador del mundo en polvo de ladrillo. Lo veo con una cabeza muy fría, tiene cabeza para hacer récords"", continuó. ""Si se lo propone puede ganar Wimbledon, porque no le importa lo difícil que puede ser para él jugar en césped"".
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