Un rayo rojiblanco partió esta noche en dos el Estadio Azul y apagó las ilusiones de la Máquina celeste y su afición por llegar a la Final de la Copa MX.
Con un 2-3 vibrante, emocionante, como en los viejos tiempos en la Liga, el Necaxa se metió a la casa del cuadro cementero, y pese a ser alcanzado en dos ocasiones en el marcador, salió con la victoria de la capital y su boleto a la Final, donde enfrentará a los tiburones Rojos de Veracruz.












