Rolando Domínguez * CP. Dieciséis ninos trabajan con corazón y alma las tareas encomendadas por sus entrenadores en las instalaciones del Club Campestre Tuxtla, hogar que hasta el momento es el testigo mudo de todo el trabajo que realizan en vísperas de obtener mejores resultados en lo que será la tercera etapa de la Gira del Golfo.
A esta labor y a esta entrega se suma el papel de sus profesores, así como el personal que hace del proyecto de la escuela del club capitalino un sueno que poco a poco se vuelve más sólido. Aunado a todo el apoyo que los padres de familia también brindan. Para este grupo queda menos de un mes para asistir a la competencia que el programa marca como la tercera, misma que se realizará en Córdoba, Veracruz.











