Si bien ahora mismo vislumbrar una salida para el serial motorizado Young Rabbits F1.8 está fuera de toda probabilidad, José Roqueñí, director general del campeonato, no descarta hacerlo en un futuro; aunque destaca también por qué han detenido tal situación, pues el viaje planeado a Mérida, Yucatán, terminó por ser una anécdota triste para el certamen.
“En el tema de Mérida, como bien mencionamos cuando iniciamos la temporada, teníamos dos fechas, una que se iba a correr en Progreso y la otra en la capital, pero desafortunadamente no se concretaron porque no llegamos a ningún acuerdo que nos beneficiara, que nos favoreciera con los municipios”, declaró.
“El acuerdo era que ellos pagaran la transportación de los monoplazas para que esto no representara un tema de bolsillo para los equipos que harían el viaje hasta allá (Yucatán), pero no se concretó. Entonces dijeron que para el próximo año, porque incluso iban a hacer circuitos callejeros, ya teníamos toda la logísticas con las debidas observaciones de la Federación Mexicana de Automovilismo (Fedamac). En fin, estaba todo puesto para que se diera, pero por cuestiones ajenas a nosotros no se concretó”, especifica el director de la competencia.
En enero de este año, cuando se presentó por primera ocasión un calendario de la temporada, aparecieron tres fechas para disputarse en Yucatán; luego se redujo a dos, pasó después a ser solamente una, para terminar descartada la opción de presentarse en dicho estado.
Ahora mismo, José Roqueñí dejó en claro que a ellos les incumbe continuar con su labor de difusión. “Lo que sí nos corresponde a nosotros es redoblar los esfuerzos para reforzar este proyecto, porque no lo vamos a dejar morir”, aseguró.












