"MdR. * CP. Ocelotes de la Unach cosechó su segundo descalabro consecutivo en el naciente Torneo Bicentenario 2010 de la Liga Premier de Ascenso, al caer por 2-3 ante el combinado de Atlético Tapatío.
Este encuentro fue el debut de los universitarios jugando como locales, y antes de arrancar los 90 minutos, el Olímpico de Tapachula era una fiesta que tuvo como principales personajes, al presidente del club, Juan Guillermo Gutiérrez y al secretario administrativo de la Unach, el licenciado Mario Rebollo Armengol; ambos fueron los encargados de dar la patada inaugural del torneo en Tapachula.
Con una formación 4-4-2, Ocelotes de la Unach brincó al terreno de juego buscando borrar la mala actuación que tuvieron en la jornada uno, por lo que desde los primeros minutos, los pupilos de Alfonso Rendón, se hicieron del balón y comenzaron a explotar las bandas con Ángel Rodas por la derecha, mientras Ceferino Villatoro hacía lo mismo por el otro lado.
Con nueve minutos apenas en el reloj, Ceferino Villatoro desborda por la banda izquierda, manda un centro al corazón del área que Édgar Marini no logra controlar, pero Ángel Rodas logra recuperar el esférico y fusila al portero enemigo para adelantar a los felinos y provocar la euforia en el público asistente.
Sin embargo, el gusto duró poco en el inmueble ""huacalero"", cuatro minutos después del gol chiapaneco, una falta cerca del tiro de esquina a favor de los ""tapatíos"" originó la igualada.
El gol de los visitantes no sólo igualaba el marcador, también afectó en el ánimo de los universitarios, que a partir de ese momento cedieron el balón a sus contrincantes; mas, para su buena fortuna, lo albirrojos no pudieron concretar sus llegadas y los primeros 45' terminaron con el empate parcial.
Para la parte complementaria, Rendón Herrera movió sus piezas, sacó a Ubael García y en su lugar ingresó Aarón Silva, para darle más posesión de balón a su equipo. Empero, los primeros minutos del segundo tiempo fueron de pesadilla para los locales. Apenas iniciando la segunda mitad, otra vez el juego aéreo mató a los felinos, un elemento visitante logra conectar con la cabeza y deja sin oportunidad al cancerbero chiapaneco, minutos más tarde la visita logra ponerse 1-3. Con una loza muy pesada, los felinos jamás bajaron los brazos y comenzaron a tocar el balón y generar llegadas al marco rival, pero sin mucha claridad y poco peligro.
Para darle más emoción al encuentro, Casimiro Solís encuentra un balón en el área grande después de un cobro de tiro de esquina a favor de los universitarios; la defensa no pudo despejar el esférico y el defensivo universitario logró empujar el balón al fondo de la portería ""tapatía"".
Con el descuento de los locales y varios minutos por delante, Rendón Herrera metió a otro elemento de ataque para buscar el gol que les diera la igualada; sin embargo, a esas alturas del partido, Ocelotes, no sólo tenía al Atlético Tapatío como rival; se le sumaban el reloj y el árbitro, éste último ubicado muy lejos de las jugadas y marcando a favor de la visita cualquier contacto que tuvieran con los felinos, en compañía del asistente 2 señalando todos los fueras de lugar que se le antojaron.
El marcador ya no se movió, y aunque los felinos buscaron meter el tanto del empate, pero no lo consiguieron.
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