El partido en casa ante Deportivo Nuevo Chimalhuacán la noche del sábado en el Estadio Municipal de San Cristóbal no fue lo único que perdió Ocelotes de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach: las aspiraciones a liguilla quedaron prácticamente sepultadas, pues en los dos últimos partidos tendrá que esperar muchas combinaciones.
Un gol de Erick Hernández y jugar por 65 minutos con un hombre menos por la expulsión de Miguel Martínez, fueron los motivos que le dieron rumbo a este encuentro.
Los primeros quince minutos fueron de lucha en el medio campo. Sin embargo, al minuto 19, el árbitro “compra” una falta a favor de la visita en los límites del área chiapaneca, y fue Carlos Figueroa el encargado de cobrar la infracción y adelantar a su equipo.
Con el marcador en contra, pero con mucho tiempo por delante, los “estudiantes” intentaron reaccionar y volver lo más pronto posible, pero no contaban con que Miguel Martínez se hiciera expulsar al minuto 25 y dejar con inferioridad numérica a sus compañeros.
Pero ni eso detuvo a la Unach, que seguía con la posesión del balón y aunque no pudieron generar mucho peligro, tampoco dejaron que el rival incrementará la ventaja, ya que otro gol en contra antes del descanso hubiera sido fatal.
En el complemento, Ocelotes mantuvo el orden atrás, la contención se multiplicó y por la derecha, Cristian Orozco entraba como cuchillo en mantequilla, por lo que en un par de ocasiones tuvo que ser derribado por la defensa contraria.
Los minutos transcurrían y en la cancha no se sabía quién tenía un hombre menos, los universitarios estaba tan revolucionados que los mexiquenses tuvieron que recurrir a las faltas, a verle la cara al árbitro haciendo tiempo y alejando el esférico deliberadamente.
Chimalhuacán tuvo también su oportunidad, le apostaron al contragolpe y casi salen de San Cristóbal con cuatro puntos en la bolsa, pero Oscar Gutiérrez salió victorioso en el mano a mano y el disparo de Iván Sánchez se fue por un costado de la portería.
Al final, el corazón y la garra no fueron suficientes para Ocelotes que salió con la ovación de su público que les reconoció el esfuerzo. Lamentablemente el resultado los deja fuera de cualquier posibilidad de calificar a la “fiesta grande”.












