Todo está listo para recibir la emoción del campeonato de autos Stock más importante de Latinoamérica. La actividad de Nascar Peak México Series llega al autódromo Monterrey estos 25 y 26 de septiembre para desarrollar la séptima fecha de la temporada, y Rubén Ortiz está preparado para encarar este importante compromiso.
“Ha sido un regreso que estuve esperando demasiado, siempre se quiere hacer lo que apasiona. La verdad es que volver siempre es complicado, pero creo que se hizo de buena forma, rescatando lo bueno para trabajar con mayor fuerza en lo malo”, afirmó el conductor del auto número 57.
Con altas temperaturas pronosticadas, en el trazado de 2.9 kilómetros ubicado en el kilómetro 1008 de la carretera México-Laredo, Ortiz tendrá un sábado intenso con doble sesión de prácticas libres, para finalmente encarar el primer proceso clasificatorio del campeonato en lo que va del año. De esta forma se decidirá la parrilla para la competencia del día domingo 26, que comenzará en punto de las 14:00 horas y tendrá una duración de 50 vueltas o 90 minutos, poniendo a prueba la preparación del piloto en todos los aspectos.
“Monterrey es una plaza que te exige muchísimo en todos los aspectos, desde lo físico hasta lo técnico. Para ello me he preparado y espero que sea una gran fecha, que además se complementará porque tendremos la motivación del público que estará presente en la tribuna”, añadió.
Con presencia de aficionados en las tribunas del autódromo Monterrey, en donde se espera un gran ambiente, es como Rubén Ortiz se enfrentará a la séptima jornada, en busca de un resultado positivo.











