"México * Agencias. El ""Nino de Oro"" (""Golden Boy"") cuelga los guantes de Boxeo con uno de los historiales más relevantes del deporte de las doce cuerdas, con diez títulos mundiales en seis pesos diferentes y con un futuro económicamente despejado. Óscar de la Hoya deja los cuadriláteros diecisiete anos después de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona y como el boxeador que más dinero ha ganado tras sus compatriotas Tyson y Holyfield.
La última pelea de este hijo y nieto de mexicanos emigrados en Estados Unidos queda fechada para la historia el pasado 6 de diciembre, donde perdió de manera dolorosa ante el filipino Manny Pacquiao, una derrota que ha precipitado su retirada.
Óscar de la Hoya (Los Ángeles, Estados Unidos, 1973) cuelga los guantes con una marca ganadora de 39 victorias y seis derrotas, con 30 triunfos por la vía rápida, con diez títulos mundiales en seis pesos diferentes, y el recuerdo, ya lejano, de su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Precisamente, la ciudad espanola coronó aquel 1992 a un casi imberbe púgil de 19 anos, el único bajo bandera estadounidense que alcanzó el oro en aquella edición, en el peso ligero.
Diecisiete anos después, la retirada del ""Golden Boy"" le convierte en una leyenda del Boxeo, un tipo peculiar, distinto en los cuadriláteros y con una notable fortuna, proporcionada por ser tercer boxeador que más dinero ha ganado tras los estadounidenses Tyson y Holyfield.
""No siento dentro de mí el espíritu necesario para seguir como profesional y por lo tanto he llegado a la conclusión que mi carrera profesional está hecha"", desveló De la Hoya, enfrente del Staples Center de Los Ángeles, su ciudad natal, donde tiene una estatua que le inmortaliza como el ""Golden Boy"".
Tras el oro en Barcelona'92, ganó su primer título mundial en 1994. A partir de 1995, sus seguidores le comenzaron a llamar ""The Golden Boy"" por su carisma, entrega y estilo.
Incluso coqueteó con la música, triunfando a principios de 2000 con su disco ""Ven a mí"", por el que fue candidato al Grammy latino como ""Mejor Intérprete Pop del Ano"".
La retirada de Óscar de la Hoya era una noticia esperada desde hace meses tras su deterioro pugilístico, que le ha llevado en sus últimas catorce peleas a un balance de ocho victorias y seis derrotas, muy diferente a la marca conseguida en sus inicios, con un 31-0.
Célebres fueron sus enfrentamientos con el estadounidense de origen mexicano Fernando Vargas, el nicaragüense Ricardo Mayorga y el legendario mexicano Julio César Chávez.
Su fortuna se estima en más de 300 millones de dólares, dinero que ha sabido invertir de manera brillante para convertirse en la actualidad en un gran hombre de negocios, que también triunfó en la promoción del Boxeo y de otros deportes como el Futbol.
De la Hoya es accionista en del equipo del Dynamo de Houston, bicampeón de la Liga Profesional de Futbol de Estados Unidos (MLS).
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