Pacquiao en “shock” por plan para secuestrarlo

Pacquiao en “shock” por plan para secuestrarlo

El boxeador filipino Manny Pacquiao expresó este jueves su conmoción ante las revelaciones de los militantes del grupo terrorista Abu Sayyaf, que tenía planes de secuestrarlo a él o a uno de sus hijos con el fin de recabar fondos para el terrorista Estado Islámico (EI)

“Estoy en shock. Saber que Abu Sayyaf me quería secuestrar me sorprende porque todos los filipinos son mis amigos”, indicó la leyenda del Boxeo filipino sobre las revelaciones hechas la víspera por el presidente de Filipinas, Benigno Aquino III.

El mandatario destacó en un intento por ganar votos ante los yihadistas del EI, Abu Sayyaf había planeado secuestrar al ícono del Boxeo filipino a su hijo, a miembros de su familia, como su hermana, la actriz Kriss Aquino, e incluso atentar contra su propia vida.

“Me alarmé cuando conocí este anunció”, dijo este jueves el boxeador y miembro del Congreso de Filipinas en declaraciones a la prensa local e internacional desde su residencia en Manila, según reporte del sitio „Bleacher Report“.

El “Pac-Man”, como es conocido en Filipinas el campeón mundial de Boxeo de ocho divisiones, expresó su preocupación y confusión por las revelaciones del mandatario e indicó que el supuesto plan no debería haberse hecho público.

El actual candidato al Senado de Filipinas reveló que tras conocer la declaración del presidente filipino recibió llamadas de amigos y conocidos y decidió aumentar la seguridad a su mujer y sus cinco hijos, quienes residen en General Santos City, a mil kilómetros al sur de Manila.

“Pedimos seguridad, protección para mis hijos, mi familia, para asegurarse de que estarán seguros, sobre todo porque ahora no estoy allí”, dijo Pacquiao, sin dar detalles sobre las medidas adoptadas.

Pacquiao, un cristiano evangélico, aseguró que tenía buenas relaciones con los musulmanes en el sur de Filipinas y descartó que pudiera ser objetivo de los islamistas. ”No creo que nuestros hermanos musulmanes pudieran hacer eso”, dijo.

Pese a la amenaza de que pueda ser blanco del grupo extremista, el boxeador de 37 años de edad afirmó que no estaba asustado por su seguridad y que continuará su campaña para lograr un asiento en el Senado en las elecciones de mayo reuniéndose con grandes multitudes.