El entrenador Alfredo Mayorga Álvarez ha dedicado parte de su vida al Tae Kwo Do, el cual ha inculcado a las nuevas generaciones, y por supuesto a su hija Miranda Mayorga Jacob, de cuatro años de edad y que ha sido una motivación más para apreciar este deporte que le ha dado tantas satisfacciones, como poder festejar hoy el Día del Padre.
La vida del artemarcialista ha transcurrido en el tatami por más de 30 años; 15 como atleta y 20 dando clases. Esta actividad lo llevó a conocer a Ana Laura Jacob Gómez, quien ahora es madre su pequeña hija.
“El Tae Kwon Do me ha dado las cosas más importantes de mi vida, como encontrar un refugio por la ausencia de mi padre (quien falleció cuando yo era niño) y conocer a la mamá de Miranda. Ellas me complementan para que yo haga mi trabajo con más pasión”, expresó.
El Segundo Dan nació en Tuxtla Gutiérrez el 29 de marzo de 1977 y tiene sus inicios en este deporte en 1994. Actualmente es director de la escuela de Tae Kwon Do, Oriente Internacional Kumatz, la cual ha aportado atletas a la selecciones estatal y nacional, y desde donde promueve el amor por la familia, pues asegura que es indispensable para cualquier actividad que una persona deseé realizar.
“Yo les digo a mis alumnos que si tienen a sus papás, que los valoren, porque ellos tienen la esencia de que ellos estén practicando. La parte importante del desarrollo del atleta son los papás, porque ellos son los que apoyan a los hijos”, señaló.
Mayorga Álvarez asegura que sus actividades como padre de familia no se han visto afectadas por el hecho de compartir tiempo en el trabajo, pues ahora Miranda le sigue los pasos en el tatami. Hace un mes tuvo su primer torneo oficial y se adjudicó su primera medalla de oro.
“Trabajo con niños, es padrísimo, y ahora que sea mi propia hija la que está entrenando conmigo, yo feliz de la vida. Ella me motiva mucho a que mis clases sean con más energía. Cuando ella nació fue una motivación extra que le dio a mi vida, aparte de mi deporte, que yo ya lo traía de esencia”, aseveró.La pequeña taekwondoína ahora no sabe cuál será el deporte al que dedicará su tiempo; no obstante, siempre podrá contar el apoyo de su padre. “Yo quisiera que ella (Miranda) se dedicara a ser taekwondoína, que estuviera en selección nacional, sin embargo, yo voy a respetar lo que ella quiera ser”, apunta.
Finalmente el director de Kumatz aprovechó la ocasión para mandar el siguiente mensaje: “Quiero felicitar a todos los papás de mis alumnos, mandarles un abrazo y un saludo y decirles que vamos a seguir trabajando juntos para que nuestros atletas sigan creciendo en todos los aspectos. Para los papás que ya no están, recordarlos porque siempre van a estar con nosotros”, puntualizó.












