"Berlín * EFE. Brasil ha iniciado el Campeonato del Mundo de Alemania a lo grande, derribando un récord italiano, con más de 68 anos de vigencia: el de mayor número de partidos consecutivos ganados. Desde 1970, Brasil había establecido su mejor marca en seis victorias consecutivas.
""Ronaldinho"" puede convertirse en el décimo futbolista de la historia que gana en un mismo ano la Copa de Europa y la Copa Mundial, aunque sería el primero que lo logra siendo el vigente Balón de Oro: terminaría así con la maldición que ha perseguido a todos los premiados por France Football.
La selección brasilena sólo ha encajado un tanto en sus cinco últimos choques mundialistas. El único jugador rival que se ""atrevió"" a derribar la muralla canarinha fue el inglés Michael Owen, que batió a Marcos en los cuartos de final del último Campeonato del Mundo, disputado en Corea y Japón.
Sorprende ver relacionado al seleccionador brasileno Parreira con récords tan poco gratificantes, pero lo cierto es que está a sólo dos derrotas de igualar la peor marca de un técnico en la historia de la Copa Mundial, actualmente en posesión de Bora Milutinovic, que perdió nueve de sus veinte choques mundialistas.
Si el defensa del Milán, Cafú, juega ante Australia, disputaría su partido número dieciocho en una fase final del Campeonato del Mundo, igualando el récord histórico de la selección brasilena, en poder actualmente de Dunga y Taffarel. A la conclusión de la Liguilla, esa marca podría pertenecer exclusivamente a Cafú.
Con sus dos tantos ante Japón, Tim Cahill se convirtió el pasado lunes en el primer goleador mundialista en la historia de Australia. Dado que ni él ni el otro goleador, John Aloisi, habían sido titulares, se da la curiosa circunstancia de que todos los artilleros mundialistas ""aussies"" salieron desde el banquillo.
Zeljko Kalac deberá prestar especial atención en este choque para no confundir a sus colegas brasilenos del Milán, con sus companeros de selección. Hasta tres futbolistas de Brasil podrían crearle serios apuros a Kalac en ese sentido: Dida, Cafú y Kaká.
El técnico tulipán Hiddink no ha bajado nunca del cuarto puesto en un mundial: lo logró con Holanda en 1998 y repitió, sorprendentemente, con Corea del Sur cuatro anos más tarde. Si Guus quiere mantener esa impecable estadística en Alemania, deberá intentar un nuevo milagro con Australia.
Entre Parreira y Hiddink suman ocho fases finales disputadas, un total de siete selecciones diferentes dirigidas y 31 partidos en total, dentro de la Copa Mundial. A pesar de todo eso, únicamente han coincidido en dos ediciones (1998 y 2006) y jamás se han enfrentado.
A pesar de la enorme diferencia existente entre ambas selecciones, su último enfrentamiento finalizó como muy pocos podían suponer: victoria de los oceánicos (1-0, gol de Shaun Murphy) en el partido por el tercer y cuarto puesto de la Copa de las Confederaciones de 2001, disputada en Corea del Sur.
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