La Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) anunció este martes que la frustrada final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors se realizará el 8 o 9 de diciembre próximo fuera de Argentina, aunque todavía no definió cuál será el país elegido.
Así lo anunció el máximo organismo del Futbol sudamericano luego de que este martes se reunieran en esta capital Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, y los dirigentes de la Asociación del Futbol Argentino, Claudio Tapia; del River Plate, Rodolfo D’Onofrio, y del Boca Juniors, Daniel Angelici.
El comunicado oficial de la Conmebol explicó que el cambio de fecha y sede se debió a “los hechos de violencia ocurridos en la ciudad de Buenos Aires el 24 de noviembre de 2018, los cuales pusieron en riesgo la seguridad de los jugadores, oficiales y aficionados”.
Agregó que, después de los “hechos delictuales que las autoridades se encuentran aún investigando resulta prudente que la final no se juegue en ese país”. El sábado pasado, la final de la Copa Libertadores se tuvo que suspender porque hinchas de River apedrearon el autobús que llevaba a los jugadores de Boca Juniors al estadio Monumental, en donde iban en calidad de rivales.
En respuesta a la agresión, los policías que custodiaban el vehículo lanzaron gases lacrimógenos que terminaron afectando a los jugadores, lo que incrementó el caos.
Además, ese día, mientras las autoridades decidían si se jugaba o no la final, en los alrededores del Monumental efectivos policiales persiguieron a fanáticos violentos que querían ingresar a la cancha sin boletos y que fueron repelidos con gases lacrimógenos y balas de goma.












